El índice nacional mantiene el pulso alcista y se acerca a sus niveles récord en una sesión de transición, marcada por la estabilidad del yen y la expectativa ante los próximos movimientos de la Reserva Federal.
La Bolsa española afronta una jornada de relativa calma en la que el Ibex 35 se sitúa nuevamente en las inmediaciones de sus máximos históricos. Tras recuperar en la sesión anterior la cota de los 17.600 puntos impulsado por el sector bancario, el selectivo aprovecha la tregua en los mercados de divisas y materias primas para consolidar su tendencia. La moderación del dólar y el respiro de la deuda estadounidense han suavizado la aversión al riesgo, permitiendo que el apetito inversor se mantenga firme en la renta variable nacional.
Esta estabilidad viene motivada, en gran medida, por los rumores de intervención de los bancos centrales, especialmente en Japón. Los mensajes retóricos de las autoridades monetarias han devuelto el equilibrio al yen y al Nikkei, lo que ha tenido un efecto contagio positivo en las plazas europeas. En este contexto, el Ibex 35, que cotiza con un PER atractivo de entre 12 y 13 veces, sigue demostrando una mayor resiliencia que sus homólogos europeos gracias al peso de la banca y las compañías de servicios públicos.
A la espera de la Fed y los resultados tecnológicos
La sesión de hoy se perfila como un compás de espera ante las citas determinantes que depara el calendario para mañana miércoles. El mercado se mantiene cauto ante el desenlace de la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y la publicación de los resultados trimestrales de gigantes tecnológicos como Microsoft, Meta y Tesla. Estas referencias serán cruciales para determinar el rumbo de las bolsas en el corto plazo y podrían actuar como el catalizador necesario para que el índice español supere definitivamente sus techos actuales.
Asimismo, el foco de los inversores se ha desplazado de las tensiones comerciales, tras las amenazas de la Administración Trump sobre posibles aranceles a Corea del Sur, hacia los fundamentales macroeconómicos y corporativos. Mientras tanto, en el mercado de materias primas, el oro cede parte de su protagonismo reciente al reducirse la demanda de activos refugio, favoreciendo la permanencia del capital en los parqués bursátiles en busca de rentabilidad.
















