Un nuevo estudio europeo ha medido por primera vez cómo el zooplancton marino transporta microplásticos desde las capas superficiales hacia las profundidades del océano a un ritmo de hasta 271 partículas por metro cúbico al día, revelando un mecanismo clave en la dispersión invisible de este tipo de contaminación.
La investigación, centrada en copépodos —un tipo de zooplancton abundante en el Atlántico Norte— muestra que estos diminutos organismos ingieren microplásticos flotantes y, tras procesarlos en su tracto intestinal, los expulsan en partículas que se hunden, acelerando así su transporte hacia aguas profundas. Con técnicas de visualización en tiempo real, los científicos europeos han estimado que este proceso puede implicar el hundimiento de hasta 271 microplásticos por metro cúbico de agua de mar al día.
El zooplancton es un componente fundamental de la red trófica marina, sirviendo de alimento para peces y otros organismos superiores, por lo que su papel en la movilización de contaminantes plásticos puede tener implicaciones que van más allá del simple hundimiento de partículas. Además, este mecanismo actúa como una especie de “bomba biológica”, contribuyendo a que los microplásticos no permanezcan únicamente en la superficie, sino que lleguen a zonas profundas del océano donde antes se pensaba que su presencia era menor.
Los expertos señalan que el transporte de microplásticos por parte del zooplancton —aunque individualmente cada organismo maneja pequeñas cantidades—, a escala de ecosistema puede representar un flujo vertical constante y silencioso, que integra estos contaminantes tanto en la columna de agua como en los sedimentos profundos. Esta dinámica plantea preocupaciones adicionales sobre cómo los microplásticos se incorporan a la cadena alimentaria marina y sobre sus efectos ecológicos a largo plazo.
Hasta ahora, buena parte de la atención se había centrado en la contaminación plástica superficial. Este estudio ofrece una vista cuantitativa más clara de cómo el zooplancton influye en la dispersión de microplásticos, lo que puede ayudar a comprender mejor su impacto global en los océanos y en los procesos biogeoquímicos marinos.
Qué implica este hallazgo ambiental
- El zooplancton transporta microplásticos de la superficie al fondo del mar diariamente.
- El mecanismo actúa como una bomba biológica, acelerando la dispersión.
- Puede influir en la cadena alimentaria marina al integrar contaminantes en niveles superiores.
- Este proceso silencioso es difícil de detectar con métodos convencionales.
- Plantea nuevos desafíos ecológicos para la gestión de la contaminación oceánica.
El estudio europeo que mide por primera vez la capacidad del zooplancton de transportar microplásticos hacia las profundidades oceánicas revela un proceso ecológico hasta ahora poco comprendido. Más allá de su ingesta accidental, estos organismos juegan un papel clave en el movimiento vertical de contaminantes plásticos, integrando los microplásticos en ecosistemas más profundos y potencialmente afectando la salud de comunidades marinas a todos los niveles de la cadena trófica.


















