La brecha entre Washington y Teherán parece ensancharse a medida que se acerca el ultimátum del viernes. El Gobierno de Irán ha desmentido categóricamente la existencia de un diálogo directo sobre el plan de 15 puntos propuesto por el presidente Donald Trump, calificando las proclamas de la Casa Blanca como un intento de disfrazar una «derrota estratégica».
«Negociación con misiles»: La postura de Teherán
A pesar de que Donald Trump se ha mostrado optimista sobre un posible acuerdo, los portavoces iraníes han respondido con una retórica de confrontación. Esmaeil Baqaei, portavoz de Exteriores, recordó la «pésima experiencia» con la diplomacia estadounidense, denunciando que Irán fue atacado dos veces en nueve meses mientras se negociaba.
Por su parte, el portavoz militar Ebrahim Zolfaghari fue más punzante en un mensaje televisado: «No disfracen su derrota de acuerdo. Su era de promesas vacías ha llegado a su fin».
Sin embargo, tras la dureza oficial, se perciben matices. Fuentes cercanas al sector reformista y asesores como Hosamoddin Ashena sugieren que, si bien hay contactos, Irán ahora negocia desde una posición de fuerza: «EE. UU. experimentará la ‘negociación con misiles’ y el cierre del Estrecho de Ormuz», afirmó Ashena.
Las exigencias de la Guardia Revolucionaria
Según filtraciones recogidas por el Wall Street Journal, la Guardia Revolucionaria ha puesto sobre la mesa condiciones que Washington ya ha tildado de «ridículas»:
- Garantías de no agresión: Seguridad de que el conflicto no se reanudará tras un pacto.
- Retirada militar: Cierre de todas las bases de EE. UU. en el Golfo Pérsico.
- Control de Ormuz: Mantener las tasas impuestas recientemente al tráfico marítimo.
- Cese al fuego en Líbano: Exigen el fin inmediato de la ofensiva israelí contra Hizbulá.
- Levantamiento total de sanciones: Sin condiciones previas.
El reloj corre: Ultimátum y bombardeos
Mientras Turquía, Egipto y Pakistán intentan forzar una reunión indirecta para mañana jueves, la realidad sobre el terreno sigue siendo sangrienta. Israel mantuvo anoche sus bombardeos sobre Teherán, dejando al menos una docena de muertos y golpeando un edificio residencial en Karaj.
La tensión es máxima, ya que el viernes expira el plazo dado por Trump para atacar la red eléctrica iraní si no se alcanza un acuerdo, una acción que podría desencadenar una escalada regional sin precedentes.




















