El Ejército israelí lanza una operación masiva contra la cúpula de seguridad de Teherán. La televisión pública da por muerto a Larijaní, mientras el conflicto se extiende con ataques a la embajada de EE. UU. en Irak y el cierre del espacio aéreo en Emiratos.
La guerra total lanzada por el eje Israel-EE. UU. contra Irán hace dos semanas ha alcanzado esta madrugada un punto de no retorno. El Ejército israelí ha ejecutado una operación quirúrgica de altísimo nivel destinada a descabezar la estructura de seguridad de la República Islámica, tomando como objetivos principales a Ali Larijaní, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, y a Gholamreza Soleimani, jefe de la fuerza paramilitar Basij.
Según informan fuentes militares y la televisión pública israelí, los servicios de inteligencia dan por muerto a Larijaní en el bombardeo. Se trata de la figura con mayor capacidad de decisión en el organigrama iraní y el objetivo de mayor rango atacado desde la muerte del líder supremo, Ali Jameneí, en el inicio de la ofensiva liderada por Benjamin Netanyahu y Donald Trump. Asimismo, las Fuerzas de Defensa de Israel han confirmado el asesinato de Soleimani, pilar fundamental de la represión interna en Irán.
Caos regional y represalias de Teherán
La respuesta de Irán no se ha hecho esperar, provocando una reacción en cadena que incendia todo el Golfo Pérsico:
- Ataque a la Embajada de EE. UU.: La legación diplomática estadounidense en Bagdad (Irak) ha sufrido esta madrugada uno de los ataques más intensos de su historia reciente, siendo blanco de una lluvia de cohetes y drones.
- Bloqueo aéreo en el Golfo: Emiratos Árabes Unidos se ha visto obligado a cerrar temporalmente su espacio aéreo debido a las oleadas de misiles iraníes. En el estrecho de Ormuz, un nuevo buque comercial ha sido impactado por un proyectil, agravando la crisis de suministros.
- Ofensiva en Líbano: Simultáneamente a los ataques en suelo iraní, Israel ha iniciado una nueva fase de bombardeos sobre el Líbano tras detectar el lanzamiento de proyectiles desde territorio persa hacia su propio suelo.
Impacto económico inmediato
La incertidumbre sobre el alcance de este golpe al régimen de Teherán ha provocado una reacción defensiva en los mercados globales. Las principales Bolsas mundiales operan en rojo esta mañana, mientras que el precio del petróleo continúa su senda alcista ante el temor a un corte total de suministro en el estrecho de Ormuz y una guerra regional de duración indefinida.
El mundo observa con contención la evolución de los acontecimientos, a la espera de una confirmación oficial por parte de Teherán sobre el estado de Larijaní, lo que podría suponer el colapso definitivo de la estructura de mando iraní o una declaración de guerra total sin precedentes.




















