La estabilidad meteorológica brilla por su ausencia en este tramo final de enero. La consolidación de la borrasca Harry ha puesto en alerta a gran parte del país, y el joven experto en las cabañuelas, Jorge Rey, ya ha puesto fecha y lugar a los episodios más violentos que están por venir: lluvias extremas en el Mediterráneo y nevadas que podrían alcanzar el sur de la península.
El burgalés, que saltó a la fama por predecir «Filomena», advierte que esta semana el mal tiempo no será un fenómeno pasajero, sino que se intensificará a medida que avancen los días.
Martes crítico: el Mediterráneo bajo aviso
Aunque las lluvias ya han comenzado a regar con fuerza Cataluña este lunes, especialmente en las provincias de Barcelona y Girona, Jorge Rey señala al martes como la jornada más peligrosa. Según su pronóstico, se esperan tormentas torrenciales en la Comunidad Valenciana, con especial incidencia en Castellón y Valencia, donde se podrían superar los 80 litros por metro cuadrado en pocas horas.
Tras un breve respiro previsto para el miércoles, la inestabilidad volverá a repuntar de cara al fin de semana con la llegada de un nuevo frente.
Vuelve el frío: nieve en el centro y sur de España
La predicción de Rey no solo se queda en el agua. El experto avisa de que el viernes 23 de enero entrará una nueva borrasca que desplomará las temperaturas. Lo más llamativo de su pronóstico es que los copos de nieve no solo se limitarán al norte o al Sistema Ibérico, sino que los modelos indican que la nieve podría aparecer en puntos del centro y el sur de España, cerrando la penúltima semana de enero con un paisaje puramente invernal.
La AEMET activa el nivel naranja
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) coincide con la gravedad de la situación y ha activado avisos en seis comunidades autónomas. Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana se encuentran en alerta naranja (riesgo importante) por una combinación de nevadas intensas, lluvias torrenciales y fuerte temporal marítimo.
Por su parte, Baleares, Canarias, Galicia y la ciudad autónoma de Melilla mantienen el aviso amarillo por viento, lluvia o fenómenos costeros, dibujando un mapa de España prácticamente cubierto por las alertas meteorológicas.


















