La formación de Carles Puigdemont escenifica la «agonía de la legislatura» votando contra el Real Decreto Ley de medidas urgentes. El ministro Félix Bolaños estalla ante una oposición que vincula las ayudas con el fomento de la okupación, mientras la izquierda se fractura en reproches cruzados.
El Congreso de los Diputados ha vuelto a ser el escenario de un nuevo «mate pastor» contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Por segunda vez en apenas un mes, Junts per Catalunya se ha alineado con el Partido Popular, Vox y UPN para derribar el decreto de convalidación de medidas del escudo social, destinadas teóricamente a proteger a las familias más vulnerables en materia de vivienda, energía y empleo.
Una derrota con «sonrisa de placer»
La jornada ha estado marcada por la ausencia —y la posterior sonrisa triunfal— de Míriam Nogueras, cuya formación ha utilizado su voto para castigar una vez más la debilidad parlamentaria del Gobierno. El bloque opositor ha mantenido un discurso unánime: el decreto, lejos de ayudar a los vulnerables, «beneficia a los okupas». Este mantra ha sido el clavo ardiendo al que se han agarrado PP y Vox para justificar su negativa.
Félix Bolaños, visiblemente indignado, ha encajado el golpe con una mezcla de ira y desafío. Desde la tribuna, el ministro ha acusado a la oposición de «engañar a la ciudadanía» y ha asegurado que las medidas no otorgaban privilegio alguno a los okupas. «Ustedes van a morir de vergüenza», sentenció un Bolaños cuya palidez crecía a medida que avanzaba un debate que ya sabía perdido.
Fuego cruzado en la izquierda y el bloque independentista
El debate no solo ha evidenciado la ruptura entre el Gobierno y sus socios de investidura, sino también las costuras deshilachadas dentro del bloque progresista:
- Ione Belarra (Podemos): Ha cargado contra la «derecha y ultraderecha» mencionando el drama de 62 familias en Manilva, aunque su discurso ha quedado empañado por la evidente fragmentación de las fuerzas a la izquierda del PSOE.
- Jordi Salvador (ERC): Ha lanzado un dardo directo a sus socios catalanes de Junts, calificando de «bloque raro» la alianza entre la derecha nacionalista catalana y la derecha españolista.
- Marta Madrenas (Junts): Ha justificado su ‘no’ acusando al Gobierno de ser incapaz de ofrecer soluciones reales tras años de gestión, dejando a propietarios y vulnerables en un sistema sin futuro.
El impacto real: políticas al vertedero
Más allá de la batalla dialéctica, el resultado de la votación deja en el aire cuestiones críticas que afectan directamente al bolsillo y la estabilidad de los ciudadanos: vivienda, fiscalidad, empleo y financiación territorial. El discurso «a la pata la llana» de Vox, centrado en el empobrecimiento de las nuevas generaciones y la incertidumbre de las pensiones, ha calado en un hemiciclo donde la utilidad política parece haber sido sustituida por el bloqueo estratégico.
Pasadas las 15:00 horas, el recuento confirmó la derrota. Junts, con una Míriam Nogueras que no ocultaba su satisfacción, ha vuelto a dejar al Gobierno «con la lengua fuera», confirmando que, a día de hoy, la legislatura avanza por un camino de espinas donde cada decreto es una moneda al aire.



















