La Guardia Civil ha asumido la investigación de la violenta agresión sufrida la noche de este domingo por un grupo de militares en un bar de Berriozar (Navarra). Los agentes se encontraban en la terraza de un establecimiento hostelero presenciando la final del Mundial de fútbol cuando fueron asaltados por un grupo organizado de unos diez encapuchados armados con barras de hierro y porras extensibles.
El suceso ocurrió en torno a las 22:15 horas. El local elegido es un establecimiento frecuentado de manera habitual por efectivos del cercano acuartelamiento militar de Aizoáin, quienes se habían reunido allí junto a otros clientes para seguir el encuentro deportivo.
Un ataque coordinado: «A la voz de tres»
Según los datos recabados por la investigación, los agresores irrumpieron de forma sorpresiva y coordinada en el establecimiento. Al grito de «a la voz de tres», el grupo de encapuchados se dirigió de manera directa y exclusiva hacia la mesa donde se encontraban sentados los militares, comenzando a golpearles indiscriminadamente con el reventón de porras y barras.
El ataque provocó escenas de pánico en la terraza y causó además importantes destrozos materiales en el mobiliario y en la cristalera del propio local.
Balance de heridos: fracturas y traslados hospitalarios
Fuentes de la Guardia Civil han confirmado que el violento altercado se ha saldado con al menos media docena de personas heridas de diversa consideración:
- Efectivos militares: Constan al menos tres militares heridos de gravedad; uno de ellos presenta una herida abierta en la cabeza y varias costillas rotas.
- Otros civiles: Entre el resto de afectados se encuentra una mujer con una fractura nasal.
Varios de los heridos pudieron ser asistidos en el mismo lugar de los hechos por los servicios de emergencia, mientras que los casos de mayor gravedad requirieron el traslado inmediato a un centro hospitalario de Pamplona.
Sin detenidos y con denuncias en curso
Tras perpetrar la agresión, los diez atacantes huyeron rápidamente del lugar aprovechando la confusión, por lo que por el momento no se han producido detenciones.
Algunos de los afectados ya han interpuesto las correspondientes denuncias. Aunque inicialmente se presentaron ante otros cuerpos policiales, está previsto que sea la Policía Judicial de la Guardia Civil la que centralice y lidere todas las diligencias, al tratarse de un presunto delito dirigido de forma específica contra miembros de las Fuerzas Armadas.


















