Los partidos que integran la coalición Sumar han iniciado un proceso de reflexión interna para articular una nueva alianza electoral a la izquierda del PSOE de cara a las próximas elecciones generales, previstas para 2027, sin el liderazgo ni el formato actual del proyecto impulsado por la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz.
Fuentes del espacio Sumar consultadas por EFE subrayan que, aunque existe un consenso amplio sobre la necesidad de concurrir unidos para hacer frente al PP y a Vox, todavía no hay ningún acuerdo cerrado ni sobre la fórmula de la coalición, ni sobre su denominación, ni sobre posibles candidaturas. Además, reconocen la dificultad de sumar a Podemos, que por ahora se mantiene al margen.
El debate ha cobrado especial relevancia tras las declaraciones del coordinador federal de Izquierda Unida (IU), Antonio Maíllo, quien expresó este fin de semana ante la Coordinadora Federal de su partido que Sumar ya no es un instrumento válido para aglutinar a toda la izquierda. Un planteamiento que, en la práctica, cuestiona el liderazgo político de Díaz en la configuración de futuras alianzas.
Sumar nació como una plataforma electoral liderada por la vicepresidenta para las elecciones generales de 2023 y, según coinciden varias fuentes, ha sido útil durante la presente legislatura. Sin embargo, los partidos aliados consideran ahora necesario construir una nueva coalición con un modelo más horizontal y abierto a nuevas incorporaciones.
Actualmente, Sumar está integrada por Movimiento Sumar, IU, los Comuns, Más Madrid, Compromís, Chunta Aragonesista y Més per Mallorca, formaciones que comparten grupo parlamentario en el Congreso. Podemos, que formó parte de la coalición, se desvinculó poco después de los comicios por sus diferencias con Yolanda Díaz y ha reiterado su negativa a volver a concurrir junto a Sumar.
El posible cambio de nombre de la confluencia es una de las propuestas sobre la mesa. Maíllo ha defendido la necesidad de una nueva denominación para evitar confusiones entre la coalición electoral y el partido Movimiento Sumar, una crítica que IU viene formulando desde hace tiempo. Desde Movimiento Sumar, sin embargo, restan importancia a la cuestión nominal y recalcan que lo esencial es el proyecto político común.
El debate interno se produce en un contexto de debilitamiento progresivo del proyecto político de Yolanda Díaz. Tras los malos resultados de Sumar en las elecciones europeas de 2024, la vicepresidenta renunció al liderazgo de Movimiento Sumar y no ha aclarado si volverá a ser candidata en las próximas generales. Además, el partido abandonó su aspiración inicial de actuar como formación paraguas del resto de aliados.
A ello se suman tensiones internas en el grupo parlamentario, como la división de Compromís —que provocó la salida de una diputada al grupo mixto— y los amagos de ruptura de Chunta Aragonesista y Més per Mallorca. Pese a todo, el grupo sigue funcionando de manera unitaria y Sumar mantiene su presencia en el Gobierno con cinco ministros, aunque con discrepancias relevantes con el PSOE, especialmente en materia de vivienda.
Mientras se despeja el futuro de la izquierda alternativa a nivel estatal, el foco inmediato está puesto en el próximo ciclo de elecciones autonómicas en Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde Podemos ya ha confirmado que concurrirá en solitario, complicando aún más la posibilidad de una candidatura unitaria.


















