La penúltima entrega semanal de la serie de época de La 1 de TVE, el capítulo 792, llega este jueves 12 de marzo cargada de conflictos y revelaciones. En esta ocasión, el perdón de Manuel a Julieta y el inesperado beso entre Cristóbal y Teresa bajo la atenta mirada de Leocadia centran gran parte del interés en la ficción.
La trama de «La Promesa» continúa su desarrollo en La 1 de TVE con la emisión del episodio 792. Tras los acontecimientos vividos en la entrega del miércoles, donde Lorenzo confesó su humillación ante Ciro, Santos se derrumbó frente a Pía y Martina mantuvo sus distancias con Jacobo, la serie encara la recta final de la semana con nuevas tensiones en el palacio.
La reconciliación de Manuel y las consecuencias para Curro y Ángela
En este capítulo, Manuel toma la iniciativa para tratar de enmendar su comportamiento reciente. Tras un encuentro previo marcado por la tensión, Manuel decide pedir disculpas a Julieta por su actitud esquiva. Ella, finalmente, acepta sus palabras, permitiendo un acercamiento entre ambos.
La situación también se mueve en torno a Curro y Ángela, quienes viven momentos de gran dificultad debido a la gestión de Ciro en la finca. Ante el maltrato que este dispensa a los trabajadores —incluida su propia esposa, Julieta—, Manuel interviene ofreciéndoles una estancia en un balneario. Gracias a este gesto, y tras conseguir el beneplácito de Leocadia, la pareja logra alejarse temporalmente de la influencia de Lorenzo.
Martina, desolada; Santos, ante una noticia determinante
Por otro lado, la dedicación de Martina hacia su proyecto para el Patronato, en el cual recaba testimonios sobre Petra, se ve interrumpida por un revés emocional. Al ensayar su presentación frente a Jacobo, este lanza duras críticas sobre su trabajo, provocando el desconsuelo de la joven.
En la planta del servicio, los ánimos no son menos intensos. La Guardia Civil hace acto de presencia en el palacio para trasladar a Santos información relevante respecto a la muerte de su madre, un hecho que promete alterar el curso de sus próximos días.
Finalmente, una de las escenas más comprometidas de la jornada tiene lugar en la planta del servicio. Tras un tiempo de incertidumbre, Cristóbal y Teresa dan un paso al frente y sellan sus sentimientos con un beso. Sin embargo, su vulnerabilidad es total: Leocadia ha sido testigo directo del encuentro, dejando en el aire cuál será la reacción de la señora de Figueroa ante lo presenciado.



















