La llegada de más de 50.000 migrantes a Ceuta ha incrementado de forma drástica la presión sobre los servicios sanitarios de la ciudad. Profesionales de hospitales y centros de salud denuncian jornadas interminables, falta de personal y una carga asistencial que, según el Sindicato Médico de Ceuta, ha desbordado la capacidad de respuesta.
Aunque varios centros sanitarios han recuperado progresivamente su actividad, la situación continúa siendo complicada. Algunos médicos llevan muchas horas sin dormir, mientras otros han interrumpido sus vacaciones para incorporarse voluntariamente y reforzar la atención.
La mayor presión se concentra en el Hospital Universitario de Ceuta, donde profesionales consultados describen una situación de saturación y advierten de las dificultades para atender simultáneamente a las personas afectadas por la crisis y a los pacientes habituales de la ciudad.
“Es una emergencia sanitaria, esto está colapsado”, señala uno de los testimonios recogidos, que muestra su preocupación por la capacidad del hospital para responder ante nuevas urgencias de residentes ceutíes.
El Sindicato Médico denuncia recursos insuficientes
El presidente del Sindicato Médico de Ceuta, Enrique Roviralta, sostiene que los recursos disponibles han resultado insuficientes ante el aumento extraordinario de pacientes.
Según explica, en el servicio de urgencias de Atención Primaria llegó a haber únicamente un médico, una situación que, a su juicio, contrasta con los refuerzos anunciados por el Ministerio.
“Los medios son absolutamente insuficientes”, afirma Roviralta, quien asegura que buena parte de la respuesta ha dependido de los propios profesionales sanitarios.
El representante sindical señala que varios médicos se han reincorporado durante sus vacaciones y han asumido dobles turnos para cubrir las necesidades más urgentes. Describe unas condiciones de trabajo extremas y reclama el envío inmediato de más personal y medios materiales.
Sanidad rechaza que exista un colapso
El Ministerio de Sanidad sostiene que no puede hablarse de un colapso sanitario, una valoración que el sindicato médico rechaza.
Los profesionales insisten en que la presión asistencial ha alcanzado niveles muy elevados y que la situación ha dejado en evidencia problemas estructurales que ya habían sido denunciados antes de la crisis migratoria.
La falta de personal, la escasez de recursos y la limitada capacidad de determinadas instalaciones son algunas de las principales deficiencias señaladas.
El antiguo hospital militar, utilizado como morgue
El sindicato también ha recordado sus críticas por el cierre del antiguo hospital militar de Ceuta, una instalación que, según considera, podría haber sido utilizada para ampliar la capacidad asistencial durante la emergencia.
Roviralta asegura que el recinto ha terminado funcionando como morgue para albergar decenas de cadáveres vinculados a la crisis. Según su testimonio, en las instalaciones habría más de 72 cuerpos.
La organización médica considera que la situación demuestra la necesidad de reforzar de manera permanente el sistema sanitario ceutí y no limitar la respuesta a medidas temporales.
La crisis migratoria ha hecho más visible una carencia de recursos que los profesionales aseguran llevar años denunciando. Su principal petición es clara: más médicos, más personal sanitario y una planificación capaz de responder tanto a emergencias excepcionales como a las necesidades habituales de la población.














