Los pronósticos de la Agencia Estatal de Meteorología y del divulgador aficionado apuntan al fin del episodio de calor extraordinario a partir del próximo 9 de septiembre con un aumento de la inestabilidad
España afronta el comienzo del mes de septiembre bajo la influencia de valores térmicos extraordinariamente elevados para la época del año, registrados tras alcanzarse máximas cercanas a los 43 grados en diversos puntos de la geografía nacional. Sin embargo, el escenario meteorológico experimentará una transformación relevante a lo largo de los próximos días. Las estimaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y los pronósticos basados en métodos tradicionales difundidos por Jorge Rey coinciden en señalar un giro progresivo en la dinámica atmosférica, caracterizado por el aumento de la inestabilidad, la llegada de precipitaciones y tormentas, y una paulatina bajada de las temperaturas.
El episodio de calor observado en el arranque de la estación estival tardía está vinculado a la presencia de una masa de aire cálido que mantiene los termómetros en cotas atípicas. Pese a esta configuración actual, los modelos oficiales y las observaciones tradicionales apuntan a una transición escalonada hacia condiciones más inestables en distintas regiones del territorio.
El episodio de calor intenso tiene los días contados
Las primeras jornadas de septiembre han dejado un ambiente meteorológico plenamente veraniego. La AEMET ha registrado y previsto valores especialmente altos en amplias zonas del país, superándose la barrera de los 40 grados en múltiples localidades peninsulares. Esta situación obedece a la continuidad del bloque de aire cálido sobre la Península Ibérica.
Por su parte, Jorge Rey sitúa este periodo de temperaturas extremas como la fase previa a un cambio de patrón. De acuerdo con la previsión divulgada por el joven, la variación en la masa de aire comenzará a ser más apreciable durante la próxima semana, afectando con mayor claridad al norte peninsular. En su análisis, fija el miércoles 9 de septiembre como la fecha de referencia en la que se intensificará la presencia de nubosidad, el viento, las precipitaciones y la moderación de los mercurios, si bien precisa que este episodio no supondrá aún la entrada definitiva del invierno o del frío riguroso a España.
Aumento de la inestabilidad, lluvias y chubascos tormentosos
En paralelo, la evolución prevista por el organismo estatal contempla el desarrollo de fenómenos inestables en diversos cuadrantes. Ya durante los primeros días del mes se han contabilizado chubascos y tormentas en el noroeste peninsular, registrándose episodios localmente fuertes en zonas de Galicia, Asturias y el noroeste de Castilla y León. El avance de una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) por el oeste de la Península ha favorecido el repunte de esta inestabilidad en los territorios mencionados.
Ante este horizonte, las predicciones técnicas diferencian entre un episodio de precipitaciones puntuales y la consolidación de un cambio estacional irreversible. La previsión oficial de la AEMET no anticipa la irrupción repentina de un periodo frío de carácter generalizado. De hecho, las proyecciones de la entidad pública para el trimestre comprendido entre septiembre, octubre y noviembre mantienen una elevada probabilidad de que las temperaturas medias se sitúen por encima de los valores normales en toda España, un marco ambiental que resulta compatible con descensos térmicos transitorios y episodios de precipitaciones de diversa intensidad.
Las cabañuelas como método tradicional frente a la predicción científica
El método de las cabañuelas consiste en un conjunto de técnicas tradicionales orientadas a predecir el comportamiento del tiempo a largo plazo mediante la observación de las condiciones atmosféricas en días concretos del año. Jorge Rey ha popularizado el uso de esta costumbre entre el público general a través de contenidos audiovisuales en redes sociales. No obstante, este procedimiento empírico carece de respaldo y base científica, por lo que sus resultados no son equiparables a los modelos numéricos de predicción utilizados por los organismos meteorológicos oficiales como la AEMET.
A pesar de las diferencias metodológicas entre la ciencia meteorológica y las cabañuelas, en esta ocasión ambas vías concuerdan en la descripción del escenario general. Tanto las aproximaciones de Jorge Rey como las predicciones meteorológicas oficiales concluyen que, tras el sofocante episodio de calor de principios de mes, la atmósfera transitará hacia una fase más inestable con presencia de aire húmedo, viento, lluvia y tormentas en distintos puntos de la geografía española.








