CCOO, UGT, CSIF y SATSE tildan de «insuficiente» el Plan de Acción Social para 2025, dotado con 463.160 euros. Denuncian que las cuantías actuales, estancadas durante años, no cubren los gastos reales de formación o salud de los más de 2.000 trabajadores de Ceuta y Melilla.
La reciente convocatoria de ayudas sociales del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) ha vuelto a encender el conflicto con la representación sindical. A pesar de que el presupuesto para 2025 ha experimentado un ligero incremento de 40.000 euros respecto al ejercicio anterior, los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y SATSE coinciden en que la partida sigue estando muy lejos de las necesidades reales de la plantilla.
La reivindicación es clara: el presupuesto del Plan de Acción Social debe elevarse hasta el 1% de la masa salarial del organismo para garantizar una cobertura digna a los empleados de Ceuta, Melilla y el Centro Nacional de Dosimetría.
Radiografía de unas ayudas «congeladas»
El total asignado para este año asciende a 463.160 euros. Aunque la cifra supera los 420.680 euros de 2024, el reparto entre los miles de trabajadores diluye el impacto de la subida. Según denuncian los sindicatos, las cuantías individuales son, en muchos casos, testimoniales:
- Gastos sanitarios (lentes, prótesis, etc.): El límite máximo conjunto es de apenas 500 euros.
- Hijos a cargo: Las ayudas oscilan entre los 40 y 75 euros.
- Formación: Las subvenciones solo cubren una fracción del gasto real que asume el profesional.
Ángel Lara, secretario general de CCOO, advierte que el importe final que recibe cada trabajador depende del número total de solicitantes, lo que genera incertidumbre y reduce la eficacia de la prestación. Por su parte, Alejandro Artero (CSIF) subraya que el acceso a estas ayudas no es automático, ya que requiere un estricto proceso de justificación mediante facturas que muchos empleados ni siquiera inician por la baja cuantía del retorno.
El reto de la dispersión y el volumen de plantilla
Uno de los principales argumentos sindicales para exigir el 1% de la masa salarial es el volumen de beneficiarios. Solo el hospital de Ceuta cuenta con unos 1.100 profesionales, cifra que se duplica al sumar los centros de salud, los servicios de urgencias, el personal de Melilla y el Centro Nacional de Dosimetría.
Desde UGT, sindicato que se negó a respaldar el acuerdo en la última mesa sectorial, señalan que el Plan de Acción Social apenas ha variado en los últimos años. Advierten que, con la dotación actual, es técnicamente imposible introducir nuevas prestaciones —como ayudas a la conciliación o vivienda— sin recortar drásticamente las ya existentes.
Principales reivindicaciones sindicales:
- Aumento presupuestario: Alcanzar el 1% de la masa salarial de forma estructural.
- Actualización de cuantías: Adecuar las ayudas al coste de vida actual y a los gastos reales de salud y formación.
- Mejora salarial global: Los sindicatos vinculan la precariedad de estas ayudas a una necesidad de mejora general de las condiciones de los trabajadores de Ingesa en las ciudades autónomas.
Esta falta de consenso en la mesa sectorial augura un año de tensiones laborales si el Ministerio de Sanidad no accede a revisar al alza la financiación de la protección social de sus sanitarios.




















