Los sindicatos CCOO, UGT, CSIF y SATSE consideran que las subvenciones sociales destinadas a los trabajadores del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) continúan siendo insuficientes pese al aumento registrado en la última convocatoria. Según la información publicada por El Faro de Ceuta, las organizaciones sindicales coinciden en que el presupuesto del Plan de Acción Social debería alcanzar al menos el 1% de la masa salarial del organismo para garantizar una cobertura adecuada.
Las ayudas económicas actuales incluyen subvenciones para formación, adquisición de gafas o prótesis, así como otras prestaciones dirigidas al personal del Ingesa. A estas se suman el complemento por residencia en Ceuta y los descuentos en desplazamientos concedidos por la administración. Aunque la entidad ha incrementado la dotación en el último ejercicio, los representantes sindicales sostienen que la cuantía sigue siendo limitada.
El presupuesto total destinado a estas ayudas en 2025 asciende a 463.160 euros, unos 40.000 euros más que en 2024, cuando la partida fue de 420.680 euros. Esta cantidad se reparte entre los trabajadores de Ceuta y Melilla y del Centro Nacional de Dosimetría.
La cuantía que percibe cada empleado depende del tipo de ayuda solicitada y del número de beneficiarios. En el caso de las subvenciones relacionadas con gastos sanitarios, el máximo conjunto puede alcanzar 500 euros. Otras ayudas, como las destinadas al apoyo económico para hijos a cargo, oscilan aproximadamente entre los 40 y los 75 euros.
Desde CCOO subrayan que las cantidades son reducidas. El secretario general del sindicato, Ángel Lara, señala que algunas prestaciones apenas cubren parte de los gastos reales y que el importe individual se ve condicionado por el número de solicitantes. En su opinión, la masa salarial destinada a estas ayudas resulta muy baja en relación con el volumen de trabajadores.
Los sindicatos recuerdan que solo en el hospital de Ceuta trabajan alrededor de 1.100 empleados, cifra que aumenta al sumar el personal de centros de salud, servicios de urgencias, Melilla y el Centro Nacional de Dosimetría. Por ello, insisten en la necesidad de aumentar el presupuesto global hasta el 1% de la masa salarial, una reivindicación que comparten varias organizaciones presentes en las mesas sectoriales.
Desde CSIF, su responsable en el sector sanitario, Alejandro Artero, sostiene que la petición de incremento es recurrente y que el presupuesto actual “debe ser mucho mayor”. Además, recuerda que para acceder a las ayudas es necesario presentar facturas y cumplir diversos requisitos, por lo que no todos los trabajadores se benefician de ellas automáticamente.
Los representantes sindicales aseguran que el Plan de Acción Social apenas ha cambiado en los últimos años y que la financiación continúa siendo insuficiente para cubrir las necesidades actuales. También advierten de que, con el presupuesto vigente, sería difícil implantar nuevas prestaciones sin reducir la cuantía de las existentes.
UGT comparte esta postura y, de hecho, no firmó el acuerdo presentado en la última reunión de la mesa sectorial en la que se abordó el presupuesto del plan. Los sindicatos señalan que la falta de recursos ha sido una constante durante años y reclaman soluciones estructurales, como un aumento de las ayudas o una mejora general de las retribuciones del personal del Ingesa.
















