El piloto italiano domina con autoridad la prueba inaugural del Mundial de MotoGP 2026, escoltado en el podio por los españoles Pedro Acosta y Raúl Fernández en un accidentado circuito de Buriram.
El Gran Premio de Tailandia ha servido para abrir el Mundial de MotoGP 2026 con un guion cargado de emociones y giros inesperados. Marco Bezzecchi (Aprilia) ha logrado una victoria incontestable en el trazado de Buriram, resarciéndose de su caída en la carrera al sprint de la jornada anterior. El italiano impuso un ritmo frenético desde la salida, gestionando su ventaja con solidez hasta cruzar la bandera a cuadros en solitario.
Acosta y Fernández completan un podio español
La carrera, que estuvo marcada por la alta exigencia física y técnica, terminó siendo un escenario favorable para el talento nacional. Pedro Acosta ha protagonizado una remontada magistral, logrando superar a Raúl Fernández en la vuelta 23 para hacerse con una meritoria segunda posición. Por su parte, Fernández ha completado un podio muy trabajado, consolidándose como uno de los nombres a seguir esta temporada tras mantenerse firme en las posiciones de privilegio durante toda la prueba.
La jornada fue especialmente amarga para otros favoritos. Marc Márquez, vigente campeón del mundo, vivió una carrera aciaga: cuando peleaba en el grupo de cabeza por los puestos de podio, un fatal pinchazo en la vuelta 21 le obligó a abandonar, privando a los aficionados de un desenlace que se preveía eléctrico. El infortunio también alcanzó a su hermano, Álex Márquez, quien sufrió una caída, y a Joan Mir, retirado igualmente por problemas en su neumático trasero.
Un inicio de Mundial accidentado
El ambiente en Buriram ya venía cargado de tensión tras una mañana accidentada en las categorías inferiores. La prueba de Moto2 estuvo marcada por dos banderas rojas antes de que Manu González lograra imponerse en un podio íntegramente español, completado por Izan Guevara y Daniel Holgado.
Este Gran Premio de Tailandia deja patente que la temporada 2026 arranca con una igualdad máxima y una competitividad feroz. Con Bezzecchi postulándose como un rival temible y una nueva generación de pilotos españoles al acecho, el campeonato se traslada a su siguiente cita con la incertidumbre y el espectáculo garantizados sobre el asfalto.

















