El ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita, ha centrado su discurso ante la Asamblea General de la ONU en la cuestión del Sáhara Occidental. Bourita ha presentado la disputa como un proceso que avanza hacia una solución basada en la autonomía bajo soberanía marroquí, calificando este camino como «irreversible». Sin embargo, no hizo mención alguna a Ceuta ni a la crisis migratoria con España.
Lee tambien: Marruecos planea un cable submarino para exportar energía verde a Francia
El discurso de Bourita se produjo poco después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, declarara desde Nueva York que el control fronterizo de Marruecos «falló» durante la entrada masiva de inmigrantes el pasado 30 de julio. Sánchez afirmó que España ha solicitado a Marruecos «respuestas y acciones» para evitar que situaciones similares se repitan.
Bourita destacó la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de octubre de 2025 como un punto de inflexión en la disputa del Sáhara, afirmando que desde entonces se ha emprendido un camino irreversible hacia su resolución. Insistió en que no hay solución fuera del marco de la autonomía bajo soberanía marroquí y rechazó el mantenimiento del statu quo.
Lee tambien: Abstención juvenil marca las elecciones legislativas en Marruecos
El ministro también abordó la situación de la población saharaui en los campamentos de Tinduf, en Argelia, calificando su situación como una violación del derecho internacional y humanitario. Además, expresó su deseo de que los habitantes de las «provincias saharauis» participen en las elecciones legislativas de Marruecos.
En su intervención, Bourita también rechazó la imagen de África como un continente dominado por conflictos y destacó la amenaza de los grupos armados no estatales para la seguridad internacional. En cuanto a Oriente Próximo, defendió la solución de dos Estados para Palestina e Israel y respaldó el papel de la agencia de Naciones Unidas para los refugiados palestinos.








