Marruecos ha optado por el silencio tras la visita de los reyes de España a Ceuta y Melilla, que tuvo lugar el martes y miércoles respectivamente. Este viaje, que se realiza 19 años después de la visita de Juan Carlos I, vuelve a poner a prueba las relaciones entre los dos países vecinos. La soberanía de las dos ciudades autónomas es un tema sensible que generalmente se evita en las reuniones bilaterales.
A pesar de la falta de reacción oficial, los medios marroquíes, especialmente los digitales, han seguido de cerca los pasos de los monarcas en su primer viaje a Ceuta y Melilla como reyes. En el panorama mediático marroquí, se repiten varias ideas en editoriales y artículos.
Medios marroquíes sobre la visita real
Una de las ideas predominantes en los medios marroquíes es que Marruecos se apoya en «una legitimidad histórica y un derecho soberano imprescriptible» sobre las dos ciudades. Además, consideran que la visita tiene poco alcance, describiéndola como un acto protocolario dirigido al consumo interno español, sin capacidad para alterar el equilibrio de fuerzas.
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El digital Akhbarona califica el viaje de los reyes como una visita «para consumo interno español» y no dirigida a Marruecos. En un artículo reciente, se define la posición de Rabat como un «silencio estratégico». Según este medio, la realidad es marroquí y la visita no es más que un protocolo pasajero.
Contexto diplomático y reacciones
En las últimas semanas, ha surgido la posibilidad de que se repita el escenario de 2007, cuando la visita de Juan Carlos I a las dos ciudades desató una crisis diplomática. En aquella ocasión, Rabat llamó a consultas a su embajador en Madrid antes de que el monarca llegara a Ceuta, manteniendo la tensión durante varias semanas. Sin embargo, por el momento, no parece que vaya a ocurrir lo mismo.
La embajadora marroquí en Madrid asistió a la recepción que ofrecieron los reyes en el Palacio Real con motivo de la Fiesta Nacional. Además, la embajada española en Rabat celebró su tradicional recepción anual, que coincidió con la víspera del viaje de los monarcas a Ceuta. A diferencia de otros años, no hubo discurso del embajador ni asistieron ministros marroquíes.
Aunque las relaciones entre Rabat y Madrid parecen tranquilas, el viaje de los reyes no ha pasado desapercibido en los despachos de la capital marroquí. Sin mencionar directamente el tema, el rey de Marruecos lanzó un aviso a España en su discurso ante el Parlamento, afirmando que la asociación con España es una decisión soberana y voluntaria que no estará sujeta a presiones. También pidió replantear la cooperación migratoria entre ambos países, calificándola de «obsoleta».








