La planta cinta, también conocida como lazo de amor o malamadre, es una de las plantas colgantes más utilizadas en el interior de las viviendas. Su resistencia, su crecimiento en cascada y su fácil adaptación a distintos entornos la convierten en una opción habitual para decorar sin ocupar espacio. Sin embargo, según la tradición china, el lugar donde se coloca una planta colgante dentro del hogar no es una decisión meramente estética.
El feng shui, sistema tradicional chino que busca el equilibrio entre las personas y su entorno, considera que la ubicación de las plantas influye directamente en la circulación de la energía. En este contexto, no todas las estancias de la casa son adecuadas para situar una planta colgante, ya que cada espacio presenta unas condiciones energéticas y ambientales distintas.
Un espacio interior luminoso y estable
Según la tradición china, el mejor lugar para colocar plantas colgantes es un espacio interior bien iluminado, donde la luz natural llegue de forma suave y constante. La luz indirecta es clave, ya que permite que la planta se desarrolle sin estrés y mantiene un ambiente equilibrado dentro del hogar.
Estancias como el salón o el dormitorio reúnen estas condiciones, al ser zonas protegidas de cambios bruscos de temperatura y con una energía más estable. En estos espacios, la planta puede colgarse cerca de una ventana, siempre evitando la exposición directa al sol, lo que favorece un crecimiento armónico y continuo.
Por qué la cocina y el balcón no son recomendables
Aunque pueda parecer lógico colocar plantas colgantes en la cocina o en el balcón, la tradición china desaconseja estos espacios. La cocina concentra una energía muy activa, asociada al calor, al vapor y a cambios constantes, lo que rompe el equilibrio que necesitan las plantas colgantes para desarrollarse de forma estable.
El balcón, por su parte, expone la planta a factores externos como el sol directo, el viento y las variaciones térmicas. Desde el punto de vista del feng shui, esta falta de protección genera una energía inestable que no favorece ni a la planta ni al conjunto del hogar.
La importancia del equilibrio en la colocación
Más allá de la especie concreta, la tradición china insiste en que las plantas colgantes deben situarse en lugares tranquilos, alejados de corrientes de aire, focos de calor o zonas de paso continuo. El objetivo es que la planta contribuya a crear un ambiente ordenado y armónico, reforzando la sensación de bienestar en el interior de la vivienda.
Aplicar estos principios permite que la planta cinta conserve su aspecto saludable y decorativo, al tiempo que se integra de forma coherente en la energía del hogar. Elegir un espacio interior luminoso, estable y protegido es, según el feng shui, la clave para aprovechar todo su potencial ornamental y simbólico.















