En su primer mensaje como Líder Supremo, el hijo del fallecido Alí Jameneí endurece la postura de la República Islámica tras el inicio de las hostilidades con Washington e Israel. «La sangre de los mártires será vengada», sentenció.
TEHERÁN – En un clima de guerra abierta y máxima tensión internacional, Mojtaba Jameneí se ha estrenado este jueves como la máxima autoridad de Irán con un mensaje de confrontación absoluta. A través de un comunicado en la televisión estatal, el sucesor de Alí Jameneí ha ratificado el bloqueo del estrecho de Ormuz, una arteria vital por la que circula el 20 % del petróleo mundial, y que actualmente se encuentra prácticamente paralizada por los combates iniciados el pasado 28 de febrero.
El ascenso de una figura en la sombra
Elegido por la Asamblea de Expertos tras la muerte de su padre en los bombardeos iniciales de EE. UU. e Israel, Mojtaba Jameneí se convierte en el tercer Líder Supremo en los 47 años de historia de la República Islámica.
El nuevo dirigente, que según algunas fuentes resultó herido en las piernas durante los ataques que acabaron con la vida de gran parte de su familia (incluidos sus padres, esposa e hijo), reconoció la dificultad de suceder a figuras como Jomeiní y su propio padre, a quien calificó de «mártir».
Ultimátum a los países vecinos
El mensaje de Jameneí no solo se dirigió a sus enemigos directos, sino también a las naciones de la región que albergan presencia militar estadounidense:
- Amenaza a las bases: Aseguró que las instalaciones de EE. UU. en Oriente Medio serán atacadas «inevitablemente».
- Advertencia a los aliados de Washington: «Recomiendo que cierren esas bases lo antes posible», señaló, instando a sus vecinos a elegir bando.
- Diplomacia selectiva: Pese a las amenazas, afirmó buscar relaciones «cálidas y constructivas» con los 15 países fronterizos, argumentando que los ataques iraníes no van dirigidos contra sus territorios, sino estrictamente contra los activos estadounidenses.
La promesa de venganza
El discurso estuvo cargado de una fuerte retórica de represalia. Jameneí enfatizó que la venganza de Irán no se limitará únicamente a la muerte de su progenitor, sino que incluirá otros episodios recientes, como el ataque a un colegio en el sur del país que se cobró la vida de 168 personas.
«No renunciaremos a vengar la sangre de los mártires», subrayó la locutora mientras se mostraba la imagen del nuevo líder, quien todavía no ha hecho una aparición pública física desde su nombramiento el pasado domingo.















