Granadilla de Abona (Tenerife), 12 de mayo de 2026 — En medio de la expectación mediática por el brote de hantavirus en el crucero MV Hondius, el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, ha enviado un mensaje de calma y rigor técnico. En una entrevista concedida a la Agencia EFE, Gullón ha sido tajante al diferenciar la situación actual de la crisis sanitaria de 2020: «Si esto fuera comparable al COVID, en el barco habría cien contagiados en vez de ocho».
Un brote controlado y localizado
La clave de la tranquilidad de las autoridades reside en la naturaleza de la transmisión. Según Gullón, el contagio entre personas en el caso del hantavirus es «muy difícil», lo que ha permitido que el brote se mantenga estrictamente contenido dentro de los límites del buque.
- Sin circulación comunitaria: A diferencia del inicio del COVID-19, todos los contactos están plenamente identificados porque viajaban en el mismo barco.
- Garantías de control: Aunque el director admite que «la ciencia no es exacta», asegura que el brote está bajo control y que el seguimiento de los casos es mucho más sencillo.
El caso de la pasajera francesa y los protocolos
Gullón explicó la rapidez con la que pueden aparecer los síntomas, citando el caso de una ciudadana francesa que dio positivo. Pese a no presentar síntomas al desembarcar, comenzó a tener fiebre una vez a bordo del avión de repatriación. «El hantavirus puede tener una evolución muy rápida, de la mañana a la tarde», advirtió.
En cuanto a los protocolos en España, se están siguiendo medidas estrictas:
- Pruebas PCR automáticas para cualquier persona con síntomas (casos sospechosos).
- Seguimiento exhaustivo: Como el caso de un viajero en Alicante, contacto de una víctima mortal, que ya ha dado negativo en dos pruebas consecutivas y espera una tercera a las 48 horas.
Un operativo «único» en Tenerife
El director general calificó de sobresaliente el despliegue realizado en el puerto de Granadilla. Destacó la complejidad de coordinar a 23 países y la estrecha colaboración entre Protección Civil, Sanidad Exterior, fuerzas de seguridad y autoridades portuarias.
«Era necesario demostrar toda la fuerza para asegurar que el brote no se iba a salir de lo estipulado y que no habría expansión hacia la población general».
Gullón concluyó que, aunque el hantavirus no representa un riesgo extremo para la población general, la envergadura y eficacia del operativo merecen una «calificación muy alta», consolidando la capacidad de respuesta de España ante emergencias sanitarias internacionales.















