MADRID – El Ministerio de Sanidad ha confirmado que uno de los ciudadanos españoles repatriados del crucero MV Hondius ha dado un resultado «positivo provisional» por hantavirus. El paciente, que se encuentra ingresado en la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel (UAAN) del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid, ha comenzado a desarrollar síntomas durante la última noche.
Evolución clínica del paciente
Según el último informe de las autoridades sanitarias facilitado este martes 12 de mayo, el paciente presentó durante la madrugada febrícula, síntomas respiratorios y una ligera desaturación de oxígeno. A pesar de este inicio de sintomatología, las fuentes médicas aseguran que el hombre se encuentra «aparentemente estable» y por el momento no se ha observado un empeoramiento clínico evidente.
El diagnóstico definitivo está a la espera de una segunda prueba PCR de confirmación, cuyos resultados se esperan para las próximas horas. A su llegada al hospital el pasado domingo, el paciente se encontraba asintomático y en buen estado general.
Situación del resto de repatriados
Junto al caso positivo, otros 13 pasajeros españoles que viajaban en el mismo crucero permanecen bajo vigilancia en el hospital militar. Por el momento, todos ellos han dado negativo en las pruebas de detección iniciales. El grupo de repatriados está compuesto por ciudadanos de diversas comunidades: cinco de Cataluña, tres de Madrid, tres de Asturias, y uno de Castilla y León, Galicia y la Comunidad Valenciana, respectivamente.
Refuerzos sanitarios y protocolo
Para gestionar este brote y garantizar la seguridad, el Hospital Gómez Ulla ha activado un protocolo de contingencia que incluye:
- El refuerzo de la plantilla con 90 profesionales sanitarios dedicados exclusivamente a la atención de estos pacientes.
- Un periodo de cuarentena que, según ha detallado el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, comenzó a contar el 6 de mayo y podría extenderse hasta los 42 días en función de la evolución de los casos.
El hantavirus es una enfermedad zoonótica que se transmite habitualmente a través del contacto con excrementos o saliva de roedores infectados y puede provocar síndromes respiratorios graves. Las autoridades mantienen una vigilancia estrecha sobre el brote originado en el crucero para evitar cualquier tipo de propagación local.














