La movilización partió desde la explanada de Juan Carlos I hacia el paso fronterizo con Marruecos para reclamar la protección del territorio, denunciar el desbordamiento migratorio y exigir la dimisión de la representación gubernamental.
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CEUTA. – La profunda crispación social acumulada en Ceuta tras semanas de constante presión migratoria se tradujo este domingo en una marcha multitudinaria que recorrió los tres kilómetros que separan la explanada de Juan Carlos I del paso fronterizo del Tarajal. Miles de ciudadanos marcharon por la carretera N-352 para exigir medidas contundentes de seguridad, el cierre de la frontera ante accesos irregulares y la defensa explícita de la soberanía e integridad territorial de la ciudad autónoma.
La comitiva avanzó custodiada por un amplio despliegue de la Policía Nacional y la Guardia Civil, contando además con la adhesión paralela de una concentración motera que acompañó el recorrido hasta las inmediaciones de la aduana con Marruecos.
Consignas y dura crítica a la gestión institucional
A lo largo del trayecto, los manifestantes expresaron su malestar por el deterioro de la convivencia ciudadana, la saturación de los recursos de acogida y los continuos altercados registrados en las últimas semanas.
Entre las proclamas más escuchadas durante la jornada destacaron lemas como «¡Invasores, expulsión!», «¿Nuestros derechos dónde están?», así como duras consignas dirigidas contra la representación del Ejecutivo central en la ciudad autónoma, entre ellas «Delegado, dimisión» y «Tirano, canalla, tú no eres caballa».
Los asistentes denunciaron lo que consideran una respuesta inoperante por parte del Gobierno central y del Ministerio del Interior frente a la crisis desencadenada desde el pasado mes de julio, reclamando la devolución inmediata de los inmigrantes en situación irregular y el desmantelamiento de los asentamientos clandestinos.
Clima de alta tensión e intervención policial
El desarrollo de la marcha se encuadró en un contexto de elevada fricción social en la ciudad autónoma, salpicada durante el fin de semana por altercados nocturnos, quemas de mobiliario urbano y cargas policiales en diversos puntos críticos del municipio.
Pese a la caldeada atmósfera en los alrededores del recinto aduanero del Tarajal, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantuvieron acordonada la zona para evitar incidentes en la línea divisoria con Marruecos, mientras la población ceutí insiste en trasladar a Madrid y a Bruselas la urgencia de adoptar decisiones de calado.








