El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha roto su silencio tras la ofensiva lanzada por fuerzas de Israel y Estados Unidos contra Irán. A través de un telegrama oficial remitido este domingo 1 de marzo al presidente iraní, Masud Pezeshkian, el líder del Kremlin calificó la muerte del líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, como un asesinato ejecutado bajo una «cínica violación de todas las normas de la moral humana».
Condolencias estratégicas y personales
En su mensaje, Putin expresó sus «más sentidas condolencias» no solo por la pérdida del mandatario, sino también por la de sus familiares, víctimas del mismo ataque. El jefe del Kremlin destacó la figura de Jameneí como un «destacado estadista» y una pieza clave en la consolidación de la alianza estratégica entre Moscú y Teherán.
«Acepte mi más sentido pésame y palabras de apoyo para todo el pueblo de la República Islámica», reza el comunicado oficial distribuido por el Kremlin.
Rusia exige el fin de la escalada militar
Esta declaración supone la primera reacción directa de Putin tras los ataques, alineándose con la postura previa del Ministerio de Exteriores ruso, que el sábado ya había denunciado que la ofensiva fue planificada con antelación y sin provocación previa por parte de Irán.
Puntos clave de la postura rusa:
- Acuerdo de Asociación: Rusia e Irán mantienen un acuerdo de asociación estratégica integral que se ve directamente afectado por este suceso.
- Vía Diplomática: Moscú ha exigido el cese inmediato de las hostilidades y el retorno a los cauces políticos basados en el derecho internacional.
- Mediación: El Kremlin se ha mostrado «dispuesto a facilitar soluciones pacíficas» para evitar que la región colapse en una guerra total.
Antecedentes de tensión
La noticia llega apenas un mes después de que Ali Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, realizara una visita sorpresa a Moscú el pasado 30 de enero para reunirse en secreto con Putin, lo que subraya la estrecha coordinación que ambos países mantenían ante la creciente presión de Washington.















