La mayor crisis migratoria en la historia de la ciudad autónoma deja al menos 57 ahogados. El 75% del contingente ya ha emprendido el retorno voluntario a Marruecos.
CEUTA / MADRID — Las aguas de Ceuta han sido escenario de una tragedia humanitaria sin precedentes tras la entrada de aproximadamente 50.000 inmigrantes irregulares desde la madrugada del jueves, en su inmensa mayoría de nacionalidad marroquí. Las autoridades han recuperado hasta el momento 57 cadáveres, la mayoría personas fallecidas por ahogamiento al intentar bordear a nado el espigón fronterizo de El Tarajal.
El Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil mantiene un despliegue permanente de búsqueda con varios equipos de buceadores en las inmediaciones del espigón, por lo que no se descarta que la cifra final de víctimas mortales continúe aumentando.
Retorno masivo a Marruecos
Pese a la magnitud del cruce fronterizo —que ha supuesto elevar de forma repentina cerca de un 60% la población habitual de la ciudad autónoma (83.600 habitantes)—, las últimas horas están marcadas por un importante flujo inverso de salidas voluntarias.
Según los datos facilitados por el Ministerio del Interior:
- 37.500 retornos registrados: Hasta las 15:30 horas, cerca del 75% de los migrantes que habían accedido al territorio español ya habían regresado por sus propios medios a la localidad marroquí de Fnideq (Castillejos).
- Ritmo de salida: En los momentos de mayor afluencia se han llegado a contabilizar salidas continuadas a razón de unas 150 personas por minuto.
- Presencia en las calles: La masiva entrada provocó que miles de personas pasaran la noche a la intemperie en plazas, parques y zonas comerciales, describiéndose la situación en el casco urbano como una «manifestación constante».
Impacto en las estadísticas y paralelismos con 2021
Los acontecimientos vividos en Ceuta pulverizan los balances oficiales de inmigración del año. Entre enero y mediados de julio, Interior contabilizaba 2.826 entradas irregulares en Ceuta; en una sola jornada, esa cifra se ha multiplicado por más de 20.
Fuentes policiales y de inteligencia señalan las similitudes de este episodio con el acontecido en mayo de 2021, cuando accedieron más de 10.000 personas tras la relajación de los controles fronterizos marroquíes. Informes reservados del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) elaborados en aquel momento determinaron que Rabat empleó la presión migratoria en la frontera como elemento de pulsión política en sus relaciones diplomáticas con España.
Actualmente, las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia continúan desplegados a lo largo de la franja costera y en el paso del Tarajal para controlar los accesos y atender las necesidades sanitarias más urgentes.
















