8 de agosto: el santoral católico recuerda a San Altmano de Passau, obispo vinculado históricamente a la diócesis de Passau y a las comunidades situadas en las riberas del Danubio.
La fecha cae fuera de los grandes ciclos festivos, pero mantiene la memoria de los santos que estructuran el calendario litúrgico.
San Altmano de Passau
Según la tradición eclesiástica, San Altmano actuó como obispo en la región de Passau, en el ámbito de la Iglesia bávara, con responsabilidades sobre la organización pastoral y la vida comunitaria en torno al Danubio.
La conmemoración subraya su perfil de pastor: enseñó, gobernó y acompañó a su grey en un periodo en el que las relaciones entre obispos, autoridades civiles y instituciones monásticas marcaban la vida religiosa. Su recuerdo se conserva principalmente en la tradición local de Passau, donde su figura sirve como referencia de autoridad pastoral y disciplina eclesiástica.
El 8 de agosto funciona como jornada para recuperar ese nombre en el santoral y valorar cómo la Iglesia ha transmitido responsabilidades y lugares de culto a lo largo de los siglos.
Otros santos que se celebran el 8 de agosto
- San Emiliano de Cízico: obispo y confesor, venerado por su fidelidad cristiana en Cízico.
- San Eusebio de Milán: obispo de Milán, recordado por su servicio pastoral en la Iglesia.
- San Famiano de Galese: santo venerado asociado a Galese, con memoria de vida ejemplar.
- San Marino de Anazarbe: santo recordado en relación con Anazarbe, donde se conservó su culto.
- San Mummolo de Burdeos: obispo vinculado a Burdeos, cuya tradición local mantiene su memoria.
- San Pablo Ke Tingzhu: santo con memoria de testimonio cristiano, conocido por su vida en China.
- San Severo de Vienne: santo asociado a Vienne, con recuerdo ligado a la comunidad cristiana local.
- Beato Antonio Silvestre Moya: beato reconocido por su trayectoria de vida religiosa y testimonio, venerado en la Iglesia.
Significado litúrgico
La celebración del 8 de agosto pone el foco en la función episcopal: dirección diocesana, predicación y cuidado pastoral. Estas conmemoraciones actúan como marcadores del patrimonio religioso local y ayudan a mantener viva la memoria de ministerios concretos.
En Ceuta, la jurisdicción eclesiástica corresponde a la diócesis de Cádiz y Ceuta; la sede catedralicia de la ciudad es la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.














