En una decisión que ha generado una profunda división entre la política nacional y los organismos internacionales de derechos humanos, la Asamblea Nacional de Senegal aprobó este miércoles un proyecto de ley que duplica las penas de cárcel por actos considerados «contra natura».
Bajo el impulso del primer ministro Ousmane Sonko, el Parlamento unicameral dio luz verde a la reforma con una mayoría abrumadora: 135 votos a favor, tres abstenciones y ningún voto en contra.
De 5 a 10 años de prisión
La nueva normativa modifica el artículo 319 del Código Penal. Hasta ahora, las relaciones entre personas del mismo sexo se castigaban con penas de uno a cinco años; con la reforma, el castigo se eleva a un rango de entre cinco y diez años de prisión.
Además del endurecimiento de las penas de cárcel, la ley contempla:
- Multas económicas drásticas: Las sanciones financieras ascienden de los 1,5 millones de francos CFA actuales a un máximo de 10 millones (aproximadamente 15.000 euros).
- Persecución de la «apología»: El texto también castigará a quienes promuevan o defiendan públicamente la homosexualidad.
«Una cuestión de soberanía cultural»
El debate, que se extendió por más de diez horas, estuvo marcado por un discurso de defensa de los valores tradicionales y religiosos del país, donde el 95% de la población es musulmana.
«Nadie tiene derecho a imponer a los demás sus propios valores. Mientras que en Occidente se prohíbe la poligamia, en Senegal tenemos el derecho de prohibir los actos contra natura», afirmó el ministro del Interior, Bamba Cissé, quien representó al Gobierno en ausencia de la ministra de Justicia.
Por su parte, el primer ministro Sonko ha presentado esta reforma como un acto de resistencia frente a «presiones externas» y grupos de interés internacionales, apelando a la unidad del pueblo senegalés bajo la premisa: «Creemos en Dios y estamos con el pueblo».
Contexto de hostilidad
La aprobación de esta ley no ocurre de forma aislada. En los últimos meses, Senegal ha vivido un clima de creciente tensión social, con detenciones de figuras públicas en redes sociales y campañas mediáticas que exigían mano dura contra la comunidad LGBTIQ+.
Aunque diversas organizaciones de derechos humanos han alertado sobre el peligro que corre la integridad de las personas en este nuevo marco legal, el Gobierno se ha mantenido firme en su postura. Con este paso, Senegal se reafirma dentro del bloque de más de 30 países africanos que mantienen leyes que criminalizan la diversidad sexual.
El proyecto de ley queda ahora a la espera de la firma definitiva del presidente Bassirou Diomaye Faye para su entrada en vigor.




















