Un trágico suceso tuvo lugar en Minneapolis, Minnesota, cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) disparó y mató a una mujer durante una operación de redada en la ciudad. Este incidente destaca el clima de tensión y miedo que ha marcado la política migratoria durante la administración del presidente Donald Trump.
De acuerdo con la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, el tiroteo ocurrió cuando una «alborotadora violenta» intentó atropellar a varios agentes de migración. Según su narración, el agente disparó en defensa propia, temiendo por su vida y la seguridad de sus compañeros y del público presente en la escena. McLaughlin calificó el incidente como un «acto de terrorismo interno».
A pesar de que el agente involucrado en el disparo sufrió heridas, se espera que se recupere por completo. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, no tardó en emitir un comunicado en redes sociales, responsabilizando a la administración Trump por crear un ambiente de violencia y tensión en las comunidades migrantes. Frey afirmó que el ICE «está matando gente» y que su presencia ha llevado al caos en la ciudad.
Durante la redada, más de 1,000 migrantes fueron detenidos, muchos de ellos provenientes de países como Ecuador, México y El Salvador. Este operativo se considera la mayor redada de migrantes hasta la fecha este año. Estas acciones del ICE se han vuelto más agresivas debido a un aumento dramático en los ataques y amenazas de muerte contra sus agentes, que han crecido en un 1,300% y 8,000% respectivamente, según el DHS.
La respuesta pública al tiroteo no se hizo esperar. Varias personas salieron a las calles en protesta por lo ocurrido, exigiendo justicia y un cambio en la política migratoria. Sin embargo, las manifestaciones fueron reprimidas por agentes federales que utilizaron balas de goma y gas lacrimógeno contra los protestantes, lo que generó una escalada de la tensión en el área.
Este incidente resuena con un evento trágico similar ocurrida en septiembre en Chicago, donde agentes del ICE también dispararon y mataron a un ciudadano mexicano, alegando que intentó conducir su vehículo hacia ellos. Otro caso reciente fue el de un hombre hondureño que, tras huir de las autoridades migratorias, fue atropellado en Virginia. La violencia relacionada con las redadas de inmigración se está convirtiendo en un patrón alarmante.
En el contexto político de Minnesota, el gobernador Tim Waltz, quien ha estado bajo presión por un supuesto escándalo que involucra fraude en programas de cuidado infantil relacionados con la comunidad somalí, anunció que no buscará un tercer mandato. Esto se produce en medio de una serie de críticas hacia la administración Trump y su enfoque más agresivo hacia la inmigración en las ciudades lideradas por demócratas, donde la tensión ha ido en aumento.
A medida que la administración Trump continúa implementando su agenda contra la inmigración, se han desplegado más agentes federales en lugares estratégicos como Minneapolis, intensificando el miedo y la ansiedad entre las comunidades migrantes, que ya se sienten amenazadas por un sistema que les criminaliza por su búsqueda de una mejor vida.


















