El presidente de Estados Unidos advierte que destruirá la capacidad misilística de Teherán para impedir que logren desarrollar armas nucleares y emplaza al liderazgo iraní a deponer las armas bajo amenaza de una «muerte segura».
Donald Trump ha anunciado este sábado la activación de lo que ha calificado como «importantes operaciones de combate» contra Irán. A través de un mensaje en vídeo de ocho minutos difundido en su cuenta de la red social Truth Social, el mandatario estadounidense ha expuesto las líneas maestras de una intervención militar dirigida a neutralizar el programa nuclear y el despliegue armamentístico del régimen iraní.
En su intervención, en la que ha comparecido ataviado con una gorra blanca con el emblema ‘USA’, el jefe de la Casa Blanca ha justificado la medida tras el fracaso de las vías diplomáticas previas. «Intentamos repetidamente llegar a un acuerdo. Lo intentamos», ha subrayado, sentenciando que el objetivo prioritario de su administración es garantizar que «Irán nunca tendrá un arma nuclear».
Destrucción de la infraestructura militar
El plan estratégico desvelado por Trump contempla una ofensiva directa contra el corazón del complejo defensivo iraní. El presidente ha sido explícito al señalar que Estados Unidos procederá a «destruir sus misiles y a arrasar su industria misilística». Asimismo, ha advertido que la armada del régimen «quedará totalmente aniquilada» como resultado de estas acciones.
Ante este escenario, Trump ha lanzado un ultimátum directo al régimen islamista, instándoles a deponer las armas y rendirse de manera inmediata. El mandatario ha advertido de que, de no producirse dicha rendición, los integrantes del régimen «se enfrentarán a una muerte segura», asegurando, por el contrario, que quienes opten por abandonar la lucha «serán tratados con justicia y con total inmunidad».
Reconocimiento del riesgo de bajas
El presidente estadounidense ha abordado también la posibilidad de que la operación derive en pérdidas humanas entre sus filas. Con un tono solemne, Trump ha reconocido que «el régimen iraní busca matar» y ha admitido que existe la posibilidad de que «se pierdan las vidas de valientes héroes estadounidenses y que haya bajas», apuntando que se trata de una circunstancia inherente a la naturaleza de la guerra.
No obstante, ha querido matizar que, por el momento, no se ha producido una pérdida de vidas bajo su mando directo en este operativo, defendiendo la intervención como una «noble misión» necesaria para asegurar el futuro. Finalmente, ha garantizado que la administración estadounidense ha «tomado todas las medidas posibles» con el fin de minimizar los riesgos para el personal militar desplegado en la región ante la inminencia de los combates.




















