En una de las declaraciones más agresivas contra un aliado europeo en los últimos años, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado este martes con imponer un embargo comercial y cortar todos los vínculos económicos con España. El detonante ha sido la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases de Morón y Rota para la ofensiva militar estadounidense contra Irán.
Un choque frontal en el Despacho Oval
Durante un encuentro en la Casa Blanca con el canciller alemán, Friedrich Merz, Trump no escatimó en críticas hacia Madrid, calificando a España como un «socio terrible» dentro de la OTAN.
«Podría parar todo lo relacionado con España, todos los negocios; tengo derecho a pararlo. Embargos. Hago lo que quiera con ellos», declaró tajantemente el mandatario.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, respaldó la viabilidad legal de esta medida, asegurando que el Tribunal Supremo de EE. UU. ha reafirmado la capacidad del Ejecutivo para implementar un embargo de este tipo de forma unilateral.
Los motivos del conflicto: Irán y el gasto en defensa
La ruptura se fundamenta en dos ejes principales que han agotado la paciencia de la administración Trump:
- Uso de las Bases Militares: España ha denegado el uso de las instalaciones de Rota y Morón para la operación «Furia Épica» contra Teherán, argumentando que dichas acciones no se encuentran bajo el marco de la Carta de las Naciones Unidas.
- Inversión en Defensa: Trump arremetió contra España por ser el único país de la OTAN que no se ha comprometido a elevar su gasto militar al 5% del PIB, una exigencia clave de su actual mandato.
Incluso el canciller alemán, Friedrich Merz, se alineó con la presión estadounidense, señalando que está intentando convencer a Madrid para que alcance al menos un 3% o 3,5%, lamentando que España sea el «único» socio que se resiste a estas cifras.
La postura de Madrid: Legalidad internacional
Desde España, la respuesta se mantiene firme en la legalidad. La ministra de Defensa, Margarita Robles, confirmó que las bases no están prestando apoyo a los ataques en Irán. Por su parte, el presidente Pedro Sánchez ha reiterado que la ofensiva conjunta de EE. UU. e Israel contribuye a un «orden internacional más incierto y hostil».




















