BARCELONA – El transcurso del conocido como ‘caso Negreira’ podría dar un giro procesal definitivo. Un nuevo informe forense, al que han tenido acceso diversos medios de comunicación, concluye que José María Enríquez Negreira ha sufrido un empeoramiento significativo de la enfermedad neurodegenerativa que padece y, por tanto, no se encuentra en condiciones de afrontar un proceso penal.
El exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), de 80 años, acudió el pasado 24 de marzo al Instituto de Medicina Legal de Cataluña para someterse a una nueva valoración médica, solicitada por su defensa. Tras analizar su estado, los peritos judiciales han sido tajantes al determinar que el investigado «no presenta las capacidades volitivas y cognitivas para comprender el alcance del procedimiento judicial».
Un deterioro progresivo a nivel clínico y psicométrico
El documento forense remitido a la jueza de Barcelona encargada de la instrucción detalla que el exdirigente arbitral sufre un trastorno neurocognitivo mayor de tipo mixto que le genera un «defecto cognitivo moderado». Los especialistas subrayan que, «tanto desde el punto de vista psicométrico como a nivel clínico», se evidencia un claro empeoramiento en comparación con la anterior exploración oficial, efectuada el 18 de enero de 2024.
Entre las afectaciones físicas y mentales detectadas en los exámenes médicos, se destaca que Negreira presenta una afectación grave en su memoria episódica, lo que anula su capacidad para retener información reciente y lo sitúa en un escenario de alta vulnerabilidad frente a la sugestión externa.
Frente a este escenario médico, la defensa ya había reiterado formalmente que el progresivo avance del alzhéimer impedía que su representado contara con las garantías constitucionales mínimas necesarias para defenderse ante un tribunal.
La jueza deberá decidir su exclusión de la causa
Con el informe pericial definitivo sobre la mesa, la decisión final queda ahora en manos de la jueza instructora de Barcelona, quien previsiblemente dictará en los próximos días la exclusión de Enríquez Negreira de la causa por presunta corrupción deportiva. No obstante, esta hipotética exclusión por motivos de salud no supondría una absolución formal sobre el fondo del asunto, sino una suspensión de su responsabilidad penal personal debido a su incapacidad judicial.
Cabe recordar que la Fiscalía mantiene abierta la investigación en torno a los pagos que el FC Barcelona realizó a empresas vinculadas a Enríquez Negreira entre los años 2001 y 2018, un montante económico que superó los 7,3 millones de euros en casi dos décadas. El núcleo de la causa judicial se centra en esclarecer si estas cuantías monetarias tenían la finalidad de influir o desviar fondos en favor de los colegiados para garantizar la «neutralidad» en los arbitrajes, una cuestión sustancial a la que el principal implicado ya no tendrá que responder en sede judicial.












