MADRID – En un momento de fragmentación política, el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, ha lanzado una propuesta de calado para el tablero político actual. Durante su intervención este miércoles en un coloquio del Club Siglo XXI, Rufián ha asegurado que aceptaría ser el cabeza de lista en unas elecciones generales si su figura contribuye a la «colaboración o un espacio de unión» dentro del espectro de la izquierda.
El dirigente republicano ha afirmado que estaría dispuesto a liderar una alianza entre la izquierda soberanista y la izquierda española si el objetivo es «maximizar los resultados electorales». En ese escenario, ha exclamado rotundo: «¡Pa’lante!». No obstante, ha matizado que la decisión no depende exclusivamente de él y ha puesto en valor que existen «muy buenos» activos electorales en este espacio, citando expresamente a la exministra y eurodiputada de Podemos, Irene Montero, y al actual ministro de Consumo (Sumar), Pablo Bustinduy.
«Las izquierdas españolas son un problema»
Rufián se ha mostrado muy crítico con la situación actual de los partidos progresistas a nivel estatal, llegando a afirmar que hoy en día «son un problema». A su juicio, el escenario político requiere un cambio de timón:
«Ahora es la izquierda arraigada al territorio la que tiene que liderar el momento político».
Asimismo, el portavoz de ERC ha lamentado la estrategia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, criticando que busque «ser siempre el candidato a la izquierda del PSOE», algo que ha calificado de «desastre». Frente a esto, ha abogado por dar continuidad a la legislatura, pero bajo la premisa de tener a un Partido Socialista «sometido» a las fuerzas izquierdistas, soberanistas e independentistas.
El listón ético con el PSOE y el portazo a la moción de censura
Preguntado por la actualidad judicial, concretamente por la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘caso Plus Ultra’, Rufián ha adelantado que no exigirá un adelanto electoral al PSOE aunque la Audiencia Nacional termine condenando a Zapatero. El motivo, según ha explicado, es puramente pragmático: la alternativa de un gobierno de PP y Vox es «infinitamente peor».
Sin embargo, el portavoz de ERC sí ha marcado una línea roja infranqueable: la financiación ilegal.
- Exigencia de coherencia: Rufián ha advertido que si se demostrara corrupción de este tipo en las filas socialistas, el Ejecutivo tendría que caer «por coherencia», trazando un paralelismo con la moción de censura que desalojó al PP del poder tras la sentencia de la trama Gürtel.
- Estabilidad del bloque de investidura: Respecto a una hipotética moción de censura impulsada por la derecha, Rufián ha descartado por completo que el PNV vaya a apoyarla, definiendo a los jeltzales como «un partido serio» que sabe «medir y sabe por dónde viene el viento».
Finalmente, el diputado catalán ha alertado de que la verdadera «victoria» de Vox es conseguir que formaciones como el PP y Junts «imiten a la ultraderecha». Por ello, ha concluido asegurando que, mientras siga en su cargo, hará «todo lo posible» para evitar que las derechas lleguen al poder, sin importar lo difícil que se lo ponga el PSOE con sus propios «desaciertos o casos».












