Río de Janeiro, 28 de mayo de 2026 – La sombra de las lesiones vuelve a sobrevolar el destino de Neymar en el momento más inoportuno. El médico oficial de la selección brasileña, Rodrigo Lasmar, ha encendido todas las alarmas en una rueda de prensa al confirmar que la gran estrella de la canarinha sufre una lesión muscular de grado dos en la pantorrilla.
Aunque el futbolista de 34 años ya forma parte de la lista definitiva de 26 convocados para el Mundial 2026, los plazos oficiales de recuperación estimados por los servicios médicos sitúan su baja entre las 2 y las 3 semanas. “El jugador ya está en tratamiento intensivo”, manifestó Lasmar tratando de arrojar algo de optimismo.
Llegada de estrella en helicóptero… directo a la enfermería
Fiel a su estilo mediático, el atacante aterrizó en la concentración de Río de Janeiro a bordo de su helicóptero personal para ponerse a las órdenes de Carlo Ancelotti. El técnico italiano le dio la bienvenida en la sede de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), pero el ’10’ no ha podido disputar ni un solo minuto en los entrenamientos grupales.
Los problemas físicos de Neymar se arrastran desde su último partido de liga frente al Coritiba (0-3). Aunque inicialmente se pensó que el dolor se debía a un edema superficial en la zona, las pruebas médicas posteriores han confirmado una rotura fibrilar más seria.
El calendario juega en su contra: ¿Qué partidos se perderá?
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, el cuerpo técnico de la verdeamarela asume que tendrá que disputar el tramo inicial de la cita mundialista sin su principal referente ofensivo. La hoja de ruta de su baja es alarmante:
- Amistosos de preparación: Descartado por completo para los duelos previos ante Panamá y Egipto.
- Fase de Grupos del Mundial: Se perderá con total seguridad las dos primeras jornadas oficiales frente a Marruecos y Haití.
- El objetivo: El cuerpo médico trabaja a contrarreloj para intentar que disfrute de algunos minutos en el último partido de la primera fase contra Escocia, o bien forzar su reaparición directamente para los octavos de final.
A pesar del contratiempo, la CBF ha decidido mantener una política de total transparencia con los aficionados. El vestuario, liderado por gestos de apoyo como el de su compañero Vinicius Jr., confía ciegamente en que la magia del ’10’ pueda llegar a tiempo para las rondas eliminatorias del torneo más importante del planeta.














