Una mujer ha sido condenada en Ceuta por un delito de blanqueo de capitales por imprudencia grave tras colaborar en una estafa informática en la que los autores se hicieron pasar por la Agencia Tributaria. La información ha sido publicada por El Faro de Ceuta.
Lee tambien: Sira Rego admite que la devolución de un menor a Marruecos puede demorarse «meses» por la falta de respuesta de Rabat
La sentencia ha sido dictada por el Juzgado de lo Penal número 1 de Ceuta, después de que la acusada reconociera los hechos y aceptara una pena de seis meses de prisión, además del pago de una multa de 1.198,63 euros y una responsabilidad civil de 57,43 euros.
La pena de prisión ha quedado suspendida durante un periodo de dos años, condicionado a que la condenada no vuelva a delinquir y cumpla con el abono de la cantidad fijada como responsabilidad civil.
Lee tambien: Condenado a tres años de prisión un falso pescador que introdujo a seis inmigrantes en Ceuta
Según recoge El Faro de Ceuta, los hechos ocurrieron el 2 de agosto de 2023, cuando una persona no identificada realizó diversos cargos fraudulentos por un importe total de 1.198,63 euros a través de la aplicación TapTap Send. Para ello, el estafador suplantó a la Agencia Tributaria y utilizó una tarjeta del Banco Santander perteneciente a la víctima.
El dinero fue ingresado en una cuenta vinculada a un número de teléfono cuya titular era la acusada. Esta permitió el uso de su cuenta para recibir los fondos y posteriormente los transfirió a otras cuentas bancarias cuyos titulares no han podido ser localizados, con el objetivo de obtener un beneficio ilícito.
El perjudicado solo reclamó finalmente 57,43 euros, ya que el resto de los cargos fraudulentos fueron devueltos, tal y como consta en la resolución judicial.
El acuerdo alcanzado entre las partes evitó la celebración del juicio oral, ya que este martes únicamente estaba prevista una audiencia preliminar para intentar cerrar un pacto, que finalmente se materializó.
Tal y como señala El Faro de Ceuta, este tipo de estafas ya ha sido objeto de condenas anteriores en los juzgados de la ciudad y se trata de un delito que está aumentando de forma preocupante.








