El Tribunal Supremo ha comenzado este jueves una deliberación crucial para decidir si mantiene en prisión preventiva al exministro socialista José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García. Ambos fueron encarcelados el pasado 27 de noviembre y ahora sus defensas han presentado recursos que serán evaluados por el alto tribunal.
El juez instructor Leopoldo Puente dictó la entrada en prisión de Ábalos y García por un presunto «riesgo extremo» de fuga, a raíz de un caso que está centrado en irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia del coronavirus. La importancia de esta audiencia radica en la gravedad de las acusaciones y en las posibles consecuencias para ambos implicados.
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha convocado para las 10.30 horas la vista sobre la situación del exministro, programando una segunda audiencia media hora más tarde para debatir sobre Koldo García. Estos momentos están marcados por la tensión y la expectativa, dado que ambos han recurrido su ingreso en prisión.
La defensa de José Luis Ábalos ha argumentado en su recurso que el juez Puente ha hecho un «uso irrazonable del derecho» al ordenar su encarcelamiento basado en «vaguedades y excusas procesales». Así, solicitan que el tribunal considere inadecuada la detención al no existir un verdadero riesgo de fuga.
Además, la defensa de Ábalos ha señalado que la medida de prisión provisional parece estar alineada con la intención de facilitar una declaración colaborativa por parte de los acusados, similar a la situación de otro procesado, el empresario Víctor de Aldama, quien también está involucrado en este caso de presunta corrupción.
En concordancia con esto, la defensa de Koldo García ha solicitado su libertad y ha ofrecido una fianza como garantía para su salida de prisión, argumentando que ha podido justificar su incremento patrimonial a través de sus ingresos. Este enfoque muestra la determinación de su equipo legal por combatir las acusaciones en su contra.
Asimismo, la defensa de García ha criticado el auto de prisión provisional al afirmar que asume las conclusiones de la acusación sin proceder a una correcta verificación de los elementos incriminatorios y del supuesto riesgo de fuga que justifica la prisión preventiva.
Por parte de la Fiscalía, se ha presentado una petición contundente de 24 años de cárcel para José Luis Ábalos, la pena más alta solicitada en este caso. Para Koldo García, la Fiscalía está pidiendo 19 años y medio, en un contexto donde ambos enfrentan serias acusaciones de corrupción.
Las acusaciones incluyen una serie de delitos como organización criminal, cohecho y malversación, en un contexto donde se alega que Ábalos y García colaboraron para obtener beneficios económicos ilícitos en la contratación pública de mascarillas. Este escándalo ha llamado la atención no solo a nivel nacional, sino también internacional, subrayando la gravedad de la situación.
A medida que avanza el caso, el Tribunal Supremo ha designado ya a los siete magistrados que se encargarán de juzgar a Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama, lo que indica que el proceso judicial está avanzando y se espera resolver en breve los destinos de los implicados en este proceso por corrupción.

















