El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, han compartido este viernes un mensaje optimista respecto al nuevo acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, que se firmará este sábado en Asunción, Paraguay. Ambos líderes coinciden en que este pacto es esencial no solo para sus respectivas regiones, sino también para el futuro del multilateralismo y la democracia global.
En este contexto, Lula y Von der Leyen se reunieron en Río de Janeiro, donde destacaron la importancia de este acuerdo histórico que ha sido fruto de intensas negociaciones. A pesar de que Lula no podrá asistir a la firma del tratado, subrayó su compromiso con el multilateralismo y la cooperación internacional, enfatizando que el acuerdo es un triunfo tanto para el Mercosur como para la UE.
Von der Leyen, durante su encuentro con Lula, destacó su papel como líder comprometido con valores fundamentales como la democracia y el respeto a la soberanía de las naciones. «Usted ha sido un líder realmente comprometido con principios que son esenciales para nosotros», afirmó la presidenta de la CE, reafirmando la necesidad de un liderazgo que promueva un orden internacional basado en reglas.
Por su parte, Lula enfatizó que el acuerdo es un hito que fortalece el comercio entre ambas regiones, promoviendo un crecimiento sustentable y respetando los compromisos internacionales en materia de derechos humanos y medio ambiente. «Este acuerdo es bueno para el Mercosur, es bueno para la Unión Europea y es bueno para el mundo democrático», indicó.
Además, Lula, quien asumió su tercer mandato en enero de 2023, mencionó que la reanudación de las negociaciones del acuerdo era una de sus prioridades. «Después de más de 25 años de intentos fallidos, mañana haremos historia al crear una de las mayores áreas de libre comercio del mundo, que abarca 720 millones de personas y un PIB de 22 billones de dólares», destacó el presidente brasileño.
El acuerdo no solo representa un avance en el comercio, sino que también establece un marco para el respeto mutuo entre las naciones. Como mencionó Lula, la asociación se basa en el multilateralismo y el respeto total a los compromisos internacionales, alineándose con los objetivos de la ONU y la OMC. Esto incluye compromisos en temas críticos como el medio ambiente, el cambio climático, derechos de los pueblos indígenas, los derechos de los trabajadores y la igualdad de género.
Desde el punto de vista económico, Lula ve un gran potencial en el acuerdo, indicando que generará más comercio y oportunidades, así como un incremento en las inversiones de ambas partes. Es importante señalar que el presidente enfatizó que Brasil no se limitará a ser un proveedor de materias primas, sino que busca diversificar su economía y promover su desarrollo industrial.
Finalmente, Von der Leyen también subrayó que el acuerdo se presenta como una oportunidad para forjar lazos más estrechos entre ambas regiones, lo que se traduce en un mensaje de bienvenida a uno de los mercados más grandes del mundo. Según ella, si bien la firma del acuerdo será un primer paso, los beneficios reales solo se sentirán cuando las personas puedan percibir los resultados positivos en sus vidas diarias.
















