El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha asegurado este jueves que el muro que se derrumbó causando el accidente mortal de un tren de Rodalies en Gelida (Barcelona) había recibido todas las inspecciones previstas y se encontraba al día en su mantenimiento.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, Puente explicó que el colapso se produjo después de varios días de lluvias intensas, que incrementaron «enormemente» el peso del talud, lo que hizo que la estructura no pudiera sostenerse. «Parece que estamos ante algo inevitable, no era una cuestión de buen o mal estado, sino que la densidad y el peso que adquirió el talud era incompatible con la continuidad del muro», señaló.
El accidente provocó la muerte del maquinista y heridas graves a cinco personas. Puente aseguró que la investigación será «exhaustiva» y destacó que las causas principales parecen estar vinculadas a las «condiciones meteorológicas extremas».
El ministro también recordó la histórica falta de inversión en la red de Rodalies. Según indicó, las inversiones tocaron «suelo» entre 2016 y 2017 y solo ahora han vuelto a niveles cercanos a los de 2011, año en que el gasto ferroviario alcanzó su máximo. «La red de cercanías catalana es la más antigua de España y muy extensa y compleja, por lo que la desinversión le ha afectado más que al resto», concluyó.

















