El convoy, que cubría la ruta Barcelona-A Coruña, se vio afectado por un corrimiento de tierras a la altura de O Freixeiro a causa del temporal. Los cerca de cien pasajeros resultaron ilesos y fueron transbordados en Monforte de Lemos.
La borrasca Joseph continúa dejando incidentes de relevancia en la red de infraestructuras del noroeste peninsular. El tren Alvia 626, que realizaba el trayecto entre Barcelona y A Coruña, sufrió a las 21:30 horas de este lunes un «arrollamiento de piedras» tras un corrimiento de tierras en la vía. El incidente se produjo a la altura del apeadero de O Freixeiro, en la provincia de Lugo, cuando el convoy impactó por su lado izquierdo contra los sedimentos desprendidos sobre la infraestructura.
En el momento del choque, que según testigos presenciales se produjo a una velocidad no superior a los 90 kilómetros por hora, el servicio ya acumulaba una demora de 80 minutos debido a las condiciones meteorológicas adversas registradas durante su paso por Castilla y León. El impacto provocó daños materiales en el morro de la cabeza tractora del modelo S-730, el tren híbrido que cubre esta ruta de más de 1.200 kilómetros, aunque afortunadamente ninguno de los casi cien pasajeros ni el personal de a bordo requirió atención médica.
Gestión de la incidencia y transbordo en Monforte
Tras el impacto, el tren permaneció detenido durante 55 minutos mientras se evaluaban los daños en la unidad. La intervención del personal de Renfe y de la interventora resultó fundamental para mantener la calma entre el pasaje, informando en tiempo real de la situación. Aunque inicialmente se barajó la evacuación de los viajeros en el propio apeadero de O Freixeiro, finalmente se decidió que el convoy continuara la marcha a velocidad reducida hasta la estación de Monforte de Lemos, situada a escasos 20 kilómetros.
Una vez en el nodo ferroviario lucense, la operativa se vio complicada por las intensas lluvias, que llegaron a inundar el paso inferior de la estación de Monforte. Los viajeros con destino a Sarria y Lugo fueron trasladados por carretera, mientras que el resto del pasaje debió esperar a que finalizaran las maniobras de cambio de vía para realizar el transbordo a otro tren Alvia de reserva que se encontraba en la estación.
Tres horas de retraso en la llegada a destino
El nuevo convoy reanudó la marcha hacia las 23:23 horas en dirección a Ourense, Santiago y A Coruña. El trayecto se completó bajo la persistente lluvia a través de zonas escarpadas como Os Peares, en plena Ribeira Sacra, un trazado que no se encontraba entre las líneas con circulación suspendida preventivamente por ADIF.
Finalmente, el servicio alcanzó la estación de A Coruña pasadas las 1:20 horas de la madrugada con una demora total de tres horas sobre el horario previsto. Renfe confirmó a los afectados a través de varias alertas el origen de la incidencia y la gestión de la indemnización, que en este caso supondrá la devolución del 100% del importe del billete debido a la cuantía del retraso acumulado.




















