El mercado laboral español ha iniciado el año con un fuerte retroceso. Durante el mes de enero, la Seguridad Social perdió 270.782 afiliados respecto a diciembre, situando el total de cotizantes en 21,57 millones, lejos del máximo histórico de 21,84 millones con el que se cerró 2025. Se trata del peor comportamiento del empleo en un mes de enero desde 2012, según los datos publicados este martes por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.
Aunque la destrucción de empleo en enero es un fenómeno habitual por razones estacionales, el descenso registrado este año ha sido especialmente acusado. En términos porcentuales, la afiliación cayó un 1,2% en un solo mes, una contracción que solo encuentra precedentes más severos en 2012 y 2013. Este retroceso contrasta con el cierre positivo de 2025, cuando la Encuesta de Población Activa reflejó la creación de más de 600.000 puestos de trabajo.
El análisis detallado por sectores no ha sido posible en esta ocasión debido a un cambio metodológico introducido por el Instituto Nacional de Estadística en la clasificación de actividades económicas (CNAE), que impide comparar los datos con meses anteriores o con ejercicios previos.
Pese al mal dato mensual, algunos indicadores ofrecen una lectura algo más favorable. La serie desestacionalizada de afiliación, que elimina los efectos propios del calendario y las campañas temporales, apunta a un aumento de algo más de 17.000 cotizantes en enero. Además, en términos interanuales, el sistema suma 477.818 afiliados más que hace un año, lo que supone un crecimiento del 2,26%.
La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha subrayado estos datos positivos al afirmar que el mercado laboral “mantiene una evolución sólida” cuando se observa la tendencia corregida de factores estacionales.
Por su parte, el paro registrado también aumentó en enero, aunque de forma más moderada que en ejercicios anteriores. El número de personas inscritas en las oficinas del SEPE creció en 30.392, el menor incremento en un mes de enero desde 2022. Con todo, el total de desempleados se situó en 2.439.062, el nivel más bajo para este mes en los últimos 18 años.
Al igual que ocurre con la afiliación, el paro desestacionalizado ofrece una lectura distinta: descontando el efecto del calendario, el desempleo habría descendido en 25.402 personas respecto a diciembre, lo que pone de relieve el fuerte componente estacional del empleo en enero. Desde la administración también apuntan a que las intensas lluvias registradas durante el mes habrían afectado especialmente al empleo agrario.
La destrucción de empleo tuvo un mayor impacto en las mujeres, que perdieron 141.515 afiliaciones, frente a las 129.268 correspondientes a los hombres. El colectivo de autónomos también se redujo, con 19.021 cotizantes menos, aunque mantiene un crecimiento interanual del 1,1%, con casi 38.000 afiliados más que hace un año.
En materia de contratación, enero dejó un descenso de 66.801 contratos respecto a diciembre, un 5,4% menos. Esta caída se concentró íntegramente en los contratos temporales, que se redujeron en más de 92.000. En cambio, los contratos indefinidos aumentaron en casi 25.500, un 5,5% más, con un peso destacado de los indefinidos a tiempo completo. En conjunto, los contratos fijos representaron el 41,6% del total, un porcentaje similar al de hace un año y superior al registrado en el último mes de 2025.
Si quieres, puedo acortarla, hacerla más neutral o más interpretativa, o adaptarla al estilo de un medio concreto (prensa digital, boletín institucional, trabajo universitario, etc.).




















