Aston Martin afronta la nueva era de la Fórmula 1 con un planteamiento rompedor. Adrian Newey, director técnico del equipo británico, ha desvelado en una entrevista difundida por la escudería algunos detalles del AMR26, el monoplaza con el que Fernando Alonso y Lance Stroll competirán en la temporada 2026. Sin entrar en excesivos detalles, el ingeniero reconoce que se trata de un coche diferente a todo lo visto hasta ahora.
“Hemos mirado con mucha atención el nuevo reglamento para ver qué podíamos lograr desde el punto de vista del flujo de aire”, explica Newey, de 67 años. “A partir de ahí evolucionamos una geometría que intenta generar el comportamiento aerodinámico que buscamos. Con reglas completamente nuevas, nadie sabe realmente cuál es la filosofía correcta. Nosotros hemos elegido una dirección concreta y solo el tiempo dirá si es la adecuada”.
El británico evita calificar el proyecto como agresivo, aunque admite que el AMR26 incorpora soluciones inéditas. “No veo mis diseños como agresivos, pero es cierto que tiene varias características que no se han hecho antes. ¿Eso lo hace agresivo? Puede que sí, puede que no”, reflexiona. Una de las claves del nuevo Aston Martin es su extrema compactación: “El coche está muy apretado por dentro, más de lo que creo que se ha hecho nunca en Aston Martin. Eso ha exigido una colaboración muy estrecha con los diseñadores mecánicos para alcanzar las formas aerodinámicas que buscábamos”.
El desarrollo del AMR26 no ha estado exento de dificultades. Newey reconoce un importante retraso inicial en el proceso: “Íbamos con unos cuatro meses de desventaja. No pudimos llevar un modelo de 2026 al túnel de viento hasta mediados de abril, cuando nuestros rivales ya trabajaban desde enero”. Ese calendario comprimido provocó que el coche se terminara prácticamente en el último momento, obligando al equipo a apurar para poder rodar en los test de Barcelona.
A pesar de que el diseño aerodinámico ha llamado la atención en el paddock, Newey advierte que el coche cambiará mucho a lo largo del año. “Hemos tratado de construir algo con mucho potencial de desarrollo. No quieres un coche que esté optimizado desde el principio pero sin margen de mejora”. En ese sentido, anticipa una evolución constante: “El AMR26 que veremos en Melbourne será bastante diferente al de Barcelona, y el que termine la temporada en Abu Dabi también lo será”.
Aston Martin pone así sus esperanzas en un proyecto ambicioso, con bases sólidas y margen de crecimiento, con el objetivo de ofrecer a Alonso un coche capaz de luchar por victorias durante 2026. La primera gran prueba llegará en el Gran Premio de Australia, el próximo 8 de marzo, donde el AMR26 mostrará su verdadera cara.


















