Marc Márquez ha vuelto a escena, y lo ha hecho dejando un mensaje claro a toda la parrilla: el nonacampeón está de regreso. A pesar de haber llegado a los test de Tailandia debilitado por un virus estomacal, el piloto de Cervera ha disipado la mayor de las dudas que sobrevolaban el «paddock» tras más de 140 días de parón: su hombro derecho está totalmente recuperado. Con las sensaciones de antaño recuperadas y al manillar de una Ducati que sigue siendo el prototipo a batir, el español avisa de cara al Gran Premio inaugural que se celebrará en este mismo escenario del 27 de febrero al 1 de marzo: «Puedo empezar peleando por ganar».
El camino por el trazado de Buriram no fue sencillo. Un virus estomacal lastró su físico durante las pruebas, obligándole a cancelar la simulación de carrera prevista para el cierre de la pretemporada tras sufrir una caída en la curva tres. Aunque el «arrastrón» le obligó a pasar por el centro médico, se descartó cualquier lesión, atribuyendo el incidente a una falta de concentración derivada de su debilidad física. «El accidente ha sido por una falta de concentración, pero mi físico no está al máximo por los problemas de estómago. El cuerpo no ha vuelto como esperaba», reconoció Marc, quien a pesar de todo logró despedir los test con el tercer mejor tiempo, solo por detrás de Bezzecchi y Ogura.
Lo que realmente ha encendido las alarmas de sus rivales es el estado de su hombro. Márquez insiste en que la articulación ya no es un problema: «Empecé el test y muy bien del hombro; ahora tengo días para recuperar mi energía, no mi hombro». Con la mirada puesta en el inicio de la competición el próximo viernes, el piloto de Ducati tiene un plan de ruta estricto: dos días de descanso total para purgar el virus y regreso a los entrenamientos el miércoles para recuperar el tono. Márquez se siente rápido tanto a una vuelta como en ritmo de carrera, factores que, sumados a una Desmosedici afinada, le sitúan en la terna de favoritos desde la primera curva.
A pesar de su optimismo, Marc mantiene los pies en el suelo y evita colgarse el cartel de máximo favorito para la primera cita. Reconoce que el fin de semana de Gran Premio será mucho más exigente que los test y apunta a una competencia feroz. «La Aprilia va muy bien, no solo con Bezzecchi», señaló, incluyendo también en la lucha a su hermano Álex Márquez y a su compañero de box, Pecco Bagnaia. Precisamente sobre el vigente campeón, Marc destacó la sintonía en el desarrollo de la GP26: «Las sensaciones y comentarios de Pecco y míos son muy parecidos tanto en Malasia como aquí; llevamos motos parecidas». La temporada 2026 arranca con un Márquez que ya no mira su cicatriz, sino el cajón más alto del podio.




















