El escándalo que rodea al ex Director Adjunto Operativo (DAO) de la Policía Nacional suma un nuevo capítulo judicial de extrema gravedad. Según ha confirmado el abogado de la acusación, una segunda mujer ha dado un paso al frente para denunciar formalmente haber sido víctima de conductas delictivas por parte del ex mando policial. Este nuevo testimonio, que ya ha sido puesto en conocimiento del juzgado, refuerza la tesis de las acusaciones de que no se trata de un hecho puntual, sino de un presunto patrón de comportamiento continuado en el tiempo.
La comparecencia de esta segunda víctima supone un vuelco en la instrucción, ya que aporta nuevos indicios sobre el modus operandi que el exDAO habría empleado aprovechando, presuntamente, su posición de poder en la cúpula de la seguridad del Estado. El letrado de la denunciante sostiene que el testimonio es «coherente, sólido y presenta similitudes inquietantes» con el relato de la primera mujer que denunció los hechos, lo que complica la estrategia de defensa del ex comisario principal, quien hasta ahora había intentado desacreditar la veracidad de la primera querella.
El magistrado encargado del caso deberá decidir ahora si admite a trámite esta ampliación de la denuncia y si cita a declarar a la nueva testigo en calidad de perjudicada. Mientras tanto, el entorno jurídico del exDAO mantiene un hermetismo absoluto, a la espera de conocer el contenido íntegro de las nuevas declaraciones. Este proceso judicial está siendo seguido con máxima atención tanto en el Ministerio del Interior como en el seno de la Policía Nacional, dada la altísima responsabilidad que ostentó el investigado hasta su reciente jubilación.
La aparición de una segunda víctima rompe el aislamiento del caso y podría provocar, según expertos legales, un «efecto llamada» si existieran más mujeres que hubieran sufrido situaciones similares. La instrucción entra ahora en una fase crítica donde las pruebas periciales y la ratificación de estos testimonios ante el juez determinarán el futuro penal de quien fuera, durante años, el hombre con más poder operativo en las fuerzas de seguridad españolas.




















