La inesperada irrupción de Luhay Hamido en la rueda de prensa de José Juan Romero tras vencer al Córdoba pone rostro a la euforia de un club que ya suma 41 puntos y sueña en grande.
Hay imágenes que valen más que mil esquemas tácticos, y lo vivido este fin de semana en la sala de prensa del Alfonso Murube es el ejemplo perfecto. Mientras José Juan Romero desgranaba con su habitual naturalidad la victoria ante el Córdoba, el presidente Luhay Hamido rompió cualquier protocolo: entró, abrazó y «se comió a besos» a su técnico antes de desaparecer tan rápido como llegó.
Este gesto, cargado de simbolismo y afecto, no es solo una anécdota; es el reflejo de la estabilidad de un proyecto que, junto a la dirección deportiva de Edu Villegas, ha convertido al Ceuta en el equipo de moda de la categoría.
Un golpe de autoridad sobre el césped
La euforia no es gratuita. El Ceuta llega a este punto tras encadenar actuaciones de un nivel altísimo:
- Victoria ante el Córdoba: Una primera media hora vertiginosa que desarboló a uno de los transatlánticos de la liga.
- Triunfo ante el Granada: Una exhibición de competitividad que confirmó que el equipo ha recuperado el brillo tras el bache del inicio de la segunda vuelta.
- Rendimiento inmediato: La aportación de los fichajes invernales, como la asistencia de Marino o el gol de Marc Domènech, sumada a la solidez de la «vieja guardia» (Pedro López, Redru, Capa), ha blindado al bloque.
El «grupo de majaras» que no tiene techo
Con 41 puntos en el casillero, la permanencia ha dejado de ser el tema de conversación. José Juan Romero, fiel a su estilo espontáneo, definió a su plantilla como un «grupo de majaras» con el que es imposible no ilusionarse.
«Esta banda inconsciente hace algo gordo, así lo pensaba. No voy a ir a pararlos ahora ni a decirles que tengan los pies en el suelo, porque no me van a creer», confesó el técnico, aunque pidió vivir el presente antes de obsesionarse con el futuro.
Luhay Hamido: Memoria y reivindicación
El presidente no solo mostró su alegría con besos; también lo hizo con memoria. A través de sus redes sociales, Hamido lanzó un mensaje de agradecimiento a la afición, pero no olvidó las críticas recibidas en el arranque liguero. «La frase que más me dolió: ’45 años para ascender y en la primera vuelta estamos descendidos’… ¡Igual sí, pero en la primera vuelta no!», sentenció el mandatario, reafirmando que la unión y la fe son la clave del éxito actual.
El Ceuta no solo gana, sino que convence. Y lo hace desde la naturalidad de un técnico que no se inmutó ante los besos de su presidente y una ciudad que, como dice JJR, «va sobrada de locura» por su equipo.




















