Tras unos días de bonanza, la meteorología se vuelve más agitada en España, marcada por el descenso de los termómetros y la llegada de viento en algunas zonas
El panorama meteorológico en España da un giro este fin de semana. Tras el adelanto de sensaciones primaverales que ha disfrutado buena parte del país en los últimos días, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que debemos prepararnos para un cambio de guion. La estabilidad cede terreno ante un episodio de inestabilidad que se dejará sentir a partir de este viernes y que, según las previsiones, se prolongará durante los primeros días de la semana que viene.
Claves del tiempo para el fin de semana (28 de febrero – 1 de marzo)
- Descenso térmico: El cambio más notable será la bajada generalizada de las temperaturas máximas en gran parte de la Península (vertientes atlántica, cantábrica y mediterránea). Aunque no se espera un frío extremo, el ambiente será notablemente más fresco que en jornadas anteriores.
- Chubascos y nubosidad: La inestabilidad afectará especialmente al tercio noroeste peninsular. Se prevé un aumento de la nubosidad que dejará precipitaciones, siendo más probables en el Cantábrico y Galicia. Durante el domingo, se esperan cielos nubosos en Baleares y en las mitades sur y este, con posibilidad de lluvias débiles en puntos de Valencia, la zona de la Nao y los sistemas Penibéticos.
- Viento: Será un factor a tener en cuenta a partir del domingo, especialmente en el Estrecho, donde se podrían alcanzar rachas superiores a los 70 km/h. En el resto de zonas, el viento soplará con intensidad en los litorales atlánticos, cantábricos y el Mediterráneo.
- Canarias: La situación en el archipiélago viene marcada por la llegada de un episodio meteorológico que incluye calima y rachas de viento fuertes, sin descartar precipitaciones localmente intensas en Lanzarote y Fuerteventura durante la madrugada.
¿Qué esperar de la próxima semana?
Lejos de estabilizarse rápidamente, la AEMET apunta a una posible «inestabilización» marcada por la llegada de una vaguada atlántica que podría derivar en una DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Aunque aún existe incertidumbre sobre su posición exacta, los modelos sitúan este fenómeno con mayor probabilidad en el sudoeste peninsular, lo que podría traer lluvias extendiéndose desde el oeste durante los primeros días de marzo.
En resumen, aunque marzo está a la vuelta de la esquina y la primavera astronómica llegará el 20 de marzo, el tiempo nos recuerda este fin de semana que el invierno todavía tiene algo que decir.

















