El siniestro de una aeronave Hércules sobre un puente en El Alto ha dejado además una treintena de heridos, mientras las autoridades sanitarias denuncian ataques a las ambulancias por parte de ciudadanos que buscaban recoger billetes dispersos tras el impacto.
Una tragedia de grandes dimensiones ha sacudido este viernes la ciudad boliviana de El Alto, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de La Paz. Un avión tipo Hércules, perteneciente a Transportes Aéreos Bolivianos (TAB), se ha precipitado sobre el Puente Bolivia durante las maniobras de aproximación y aterrizaje, provocando, según las primeras cifras oficiales, al menos 20 fallecimientos y 28 personas heridas.
La Fuerza Aérea Boliviana (FAB) ha confirmado a través de un comunicado oficial que la aeronave realizaba operaciones de transporte cuando ocurrió el accidente. El impacto no solo resultó devastador para el aparato, sino que alcanzó a múltiples vehículos particulares —incluidos minibuses, furgonetas y un tráiler— que transitaban por la zona en ese momento, agravando el balance de víctimas.
Caos tras el siniestro por la dispersión de dinero
La gravedad del suceso se ha visto empañada por altercados en el lugar del accidente. Según ha confirmado la agencia ABI, el avión transportaba dinero con destino al Banco Central de Bolivia. Tras la colisión, el cargamento quedó esparcido por el área, lo que provocó que decenas de personas se concentraran en el lugar intentando recolectar el efectivo.
La ministra de Salud, Marcela Flores, ha condenado enérgicamente el comportamiento de estos individuos, informando que algunas de las ambulancias desplegadas para el rescate fueron atacadas mientras intentaban asistir a los supervivientes. «No es posible que mientras se intenta salvar vidas, algunas personas actúen violentamente», ha señalado la ministra, quien ha recordado que el dinero es papel sin validez legal en su estado actual, instando a la población a abandonar la zona.
Movilización de los servicios de emergencia
Ante la magnitud del siniestro, el Gobierno boliviano ha desplegado un amplio dispositivo de respuesta compuesto por 18 ambulancias de diversos servicios de salud, incluyendo el Sistema Único de Salud, la Caja Nacional y la Caja Petrolera. El Ministerio de Salud mantiene un monitoreo permanente sobre los centros hospitalarios de la capital, donde han sido trasladados los 28 heridos confirmados hasta el momento.
Por su parte, el Comando General de la Fuerza Aérea Boliviana ha ordenado la constitución inmediata de la Junta de Investigación de Accidentes Aeronáuticos (JIAA). Este organismo, bajo las directrices del ‘Manual MAPO-3’, será el encargado de determinar las causas técnicas del siniestro. Mientras se esclarecen los hechos, las autoridades han solicitado respeto por las víctimas y que se priorice el acceso de los equipos de rescate sobre cualquier interés material.



















