El presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, ha vuelto a ofrecer la mano a ERC en busca de negociar el apoyo a los presupuestos de 2026. En un acto reciente en la inauguración de la nueva estación de autobuses de Lleida, Illa ha expresado su «máxima voluntad» para alcanzar un acuerdo que beneficie a la comunidad autónoma.
En su intervención, Illa enfatizó la importancia del diálogo y reiteró que hay un «margen de acuerdo» para avanzar en los presupuestos. «Cataluña necesita un proyecto de presupuestos» para seguir adelante, sostuvo el presidente, mostrando su disposición a trabajar con aquellos que apoyaron su investidura.
Los presupuestos de Illa llegan al Parlament con un gasto récord y son cruciales para la estabilidad del Govern. Aunque aún no cuenta con el respaldo de ERC, cuyo apoyo es esencial, el presidente no dudó en manifestar su disposición para dialogar y encontrar puntos en común.
Sin embargo, la situación se complica dado que el líder de ERC, Oriol Junqueras, rechazó hace una semana la oferta de Illa. Junqueras argumentó que no hay «garantías» suficientes para que Cataluña gestione el IRPF, una condición previamente establecida para llegar a un acuerdo.
Illa, al hablar de los presupuestos, subrayó que representan una inversión récord en la región y enfatizó la necesidad de un proyecto ambicioso que responda a las demandas del país. «Es lo que el Govern cree que necesita Cataluña y debemos ser claros en esta solicitud de apoyo», afirmó.
El margen de maniobra en el diálogo es limitado, pero el presidente Illa continúa explorando opciones para convencer a ERC. A través de sus declaraciones, se ha mostrado decidido a no rendirse en la búsqueda de un acuerdo que permita aprobar los presupuestos necesarios para el desarrollo de la comunidad.
Este proyecto presupuestario, que se aproxima a los 50.000 millones de euros, supone un incremento significativo de más de 9.100 millones en comparación con los presupuestos de 2023, que fueron aprobados por el republicano Pere Aragonès. Con estos números, Illa espera generar confianza y facilitar el consenso.
El futuro económico de Cataluña podría estar en juego si no se llega a un acuerdo. Illa es consciente de la presión que enfrenta, no solo por la oposición de ERC, sino porque los presupuestos afectan a numerosas áreas de la administración pública y el bienestar de sus ciudadanos. Confiado en las potencialidades del proyecto, Illa procurará un diálogo que lo lleve a buen puerto.

















