La jueza autoriza la extracción de datos de los dos trenes siniestrados y de las cámaras de seguridad del convoy de Iryo para esclarecer las causas de la tragedia que costó la vida a 46 personas.
El proceso judicial por el accidente ferroviario ocurrido el pasado 18 de enero en Adamuz ha dado hoy un paso crucial. El Juzgado de Instancia e Instrucción número 2 de Montoro ha autorizado oficialmente el acceso, extracción y análisis del contenido de las cajas negras de los dos trenes implicados.
Evidencias digitales y seguridad
Además de los dispositivos de registro de eventos, la jueza instructora ha incluido en su auto la extracción de las imágenes de las cámaras de seguridad situadas en el interior del tren de la operadora Iryo. El objetivo es reconstruir con exactitud los momentos previos al impacto.
Para garantizar la validez judicial de las pruebas, el tribunal ha impuesto condiciones estrictas:
- Integridad total: Se autoriza el uso de software especializado para verificar que los archivos no hayan sido manipulados y confirmar sus fechas de creación.
- Cadena de custodia: El volcado de datos se realizará en presencia de la Policía Judicial y un Letrado de la Administración de Justicia, quienes certificarán cada paso del proceso.
El análisis se realizará en Madrid
Pese a que el caso se instruye en Córdoba, la diligencia tendrá lugar el próximo 5 de marzo en las dependencias de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), en Madrid.
La magistrada ha tomado esta decisión para «evitar riesgos» innecesarios que podrían comprometer los equipos si se trasladaran hasta Montoro. Al realizarse el análisis donde se custodian actualmente los dispositivos, se asegura la unidad del acto y la indemnidad de las piezas de convicción.
«Es prioritario salvaguardar la cadena de custodia en el proceso de extracción para garantizar que los datos obtenidos sean una prueba irrefutable», señala el auto notificado este lunes.
Próximos pasos
Una vez obtenidas las copias certificadas de los datos, los investigadores podrán determinar variables clave como la velocidad de los convoyes, el estado de los sistemas de frenado y las comunicaciones mantenidas antes del siniestro.


















