El presidente del Gobierno asume el riesgo de una ruptura diplomática con la Administración Trump. Moncloa sostiene que la guerra carece de respaldo internacional y advierte de consecuencias «desastrosas» para Europa.
En un movimiento de alto calado geopolítico, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido cerrar el acceso de las fuerzas estadounidenses a las bases de utilización conjunta de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) para cualquier operación relacionada con la guerra contra Irán. Sánchez, respaldado por sus ministros de Exteriores y Defensa, ha tomado esta determinación de fondo asumiendo los riesgos políticos y la tensión que esto genera con Washington.+1
Una guerra «sin sentido»
La postura del Ejecutivo español es tajante: la intervención militar liderada por Estados Unidos e Israel no cuenta con el respaldo de la legalidad internacional ni encaja en la Carta de las Naciones Unidas. «Esta guerra no tiene sentido y no está pensada para llevar la democracia a Irán», sostienen fuentes gubernamentales, subrayando que la acción unilateral de la Administración Trump se aleja de los convenios bilaterales de defensa firmados entre ambos países.+1
Desde el Gobierno se insiste en que España no va a contribuir a un conflicto que consideran un «inmenso error» y que, a su juicio, solo provocará una inestabilidad duradera en la región, afectando directamente a los intereses europeos a través de la inflación y la crisis energética.
Consecuencias inmediatas y reacciones
La decisión ya ha tenido efectos logísticos: Estados Unidos ha comenzado a trasladar aviones cisterna y otros activos desde suelo español hacia bases en Alemania, buscando alternativas para el abastecimiento de sus cazas y bombarderos.
Mientras tanto, la posición española ha generado un intenso debate:
- Respaldo de Irán: Teherán ha agradecido públicamente a Sánchez su decisión, calificándola de «valiente y conforme al derecho internacional».
- Críticas de Israel: El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha reprochado duramente a España este posicionamiento, cuestionando si el país está «en el lado correcto de la historia» al recibir el agradecimiento de Irán.
- Oposición interna: El Partido Popular ha calificado la situación de «bochorno», acusando a Sánchez de aislar a España de sus aliados estratégicos y de los principales socios europeos (Francia, Alemania y Reino Unido), quienes han dejado la puerta abierta a «acciones ofensivas proporcionadas».
El tiempo «dará la razón»
Pese a la presión, en el seno del Gobierno se muestran convencidos de su postura. Comparan la situación actual con lo sucedido en Gaza, reafirmando que España debe defender la desescalada y la negociación. «Mucha gente piensa como nosotros en toda Europa y también en EE. UU.», afirman desde Moncloa, convencidos de que el tiempo demostrará que la vía militar es desastrosa para la estabilidad global.+1




















