Carlo Angrisano Girauta ha sacudido las filas del Partido Popular este domingo al anunciar su dimisión y su baja inmediata como afiliado. El hasta ahora número dos de la organización juvenil conservadora ha justificado su salida tras 14 años de militancia asegurando que el PP «teme más perder votos que defender lo correcto», una decisión que culmina con una petición explícita de apoyo a la formación de Santiago Abascal.
Una salida marcada por el legado familiar y europeo
Angrisano, de 29 años y sobrino del eurodiputado de Vox Juan Carlos Girauta, contaba con una trayectoria vinculada estrechamente a las instituciones europeas. Fue presidente de la European Democrat Students y asesor de los populares en Bruselas antes de asumir la secretaría general de Nuevas Generaciones (NNGG) en 2021. En un vídeo publicado en sus redes sociales, el exdirigente ha sido tajante sobre los motivos de su marcha:
«Los partidos no empiezan a perder cuando dejan de ganar elecciones, sino cuando dejan de saber qué están defendiendo. Seguiré en la misma batalla, ahora sí, ahí donde España se defiende sin complejos».
El PP responde acusando al dirigente de inactividad
La reacción desde la dirección de Nuevas Generaciones, presidida por la diputada Beatriz Fanjul, no se ha hecho esperar. Fuentes de la organización han restado importancia a la dimisión, lanzando duras críticas contra la etapa de Angrisano en el cargo:
- Falta de compromiso: Aseguran que el secretario general «nunca llegó a ejercer su responsabilidad» de manera efectiva.
- Ausencia en el territorio: Desde NNGG señalan que Angrisano no participó en los últimos años en las juntas, escuelas o congresos organizados por la formación a lo largo de España.
- Responsabilidad vacante: Las mismas fuentes sentencian que el dimitido simplemente «deja hoy una responsabilidad que nunca llegó a ejercer».
Un nuevo trasvase hacia la derecha
Esta dimisión supone un golpe simbólico para el PP en un momento de tensión electoral, reforzando la narrativa de Vox sobre la supuesta «tibieza» de los populares. Angrisano ha insistido en que sus principios permanecen «inamovibles», pero que cambia de siglas para poder defender sus ideas «sin pedir perdón», situándose ahora en la órbita del partido que integra su tío en el Parlamento Europeo.



















