Tras eliminar al Inter, el equipo noruego se impone al conjunto luso en la ida de los octavos de final con goles de Fet, Blomberg y Hogh.
En el Círculo Polar siguen sin dar las doce y la calabaza todavía luce como una hermosa carroza. Más brillante aun que antes. Quién iba a decir a estas alturas que la varita de Knutsen seguiría haciendo su magia y que su Bodo/Glimt estaría soñando con alargar el cuento de hadas en la Champions hasta los cuartos de final. Tras cargarse al Inter en la ronda anterior, los noruegos pasaron ayer por encima del Sporting de Portugal con un contundente tres a cero.
La manera en la que el Bodo se plantó en el campo y dominó durante la primera parte podría hacer pensar que es un equipo con mucho rodaje. Nada más lejos de la realidad: la liga noruega acabó hace más de dos meses y no arranca hasta este fin de semana. Sin embargo, el equipo de Knutsen tiene un sello de autor que el tiempo no borra. Con verticalidad y atrevimiento, se plantaron varias veces ante Rui Silva, avisando con ocasiones de Hauge y Evjen que se fueron al limbo por muy poco.
El 1-0 llegó de penalti a la media hora, cuando Vagiannidis cargó por la espalda a Sondre Fet y el propio centrocampista se encargó de transformarlo. Al borde del descanso, Blomberg caldeó el frío del Aspmyra Stadion marcando el segundo con una sutil definición de diestra.
La sentencia de la «Sociedad H»
Tras el descanso, las necesidades obligaron al Sporting a dar un paso adelante a través de Fresneda, pero en cada contra local parecía que el cuarto estaba más cerca que el descuento portugués. De hecho, el Bodo dejó prácticamente sentenciada la eliminatoria en el 71′, cuando la «Sociedad H» (la que forman Hauge y Hogh) conectó en el área: el primero centró raso y el segundo remató a placer para poner el 3-0 definitivo.
















