Vinicius, con un doblete y provocando la roja a Bernardo Silva a los veinte minutos, apaga el infierno de Mánchester. El equipo de Arbeloa avanza a cuartos pese a la lesión de Courtois.
Hay noches en las que el Real Madrid decide que los pronósticos no sirven para nada. En un Etihad que prometía ser una olla a presión, el equipo blanco volvió a demostrar que la Copa de Europa es su jardín particular. Con un 1-2 definitivo (4-1 en el global), los de Arbeloa desmantelaron a un City que se desmoronó tras un inicio de partido accidentado y letal.
Veinte minutos para el caos
El guion del partido saltó por los aires antes de llegar al ecuador de la primera parte. Tras unas intervenciones milagrosas de Courtois ante Cherki y Rodri que mantuvieron el muro en pie, llegó el zarpazo: Vinicius Jr. rompió al espacio, estrelló un balón en la madera y, en el rechace, Bernardo Silva sacó el esférico con la mano sobre la línea.
El VAR hizo justicia corrigiendo un fuera de juego inexistente y Turpin señaló el punto de penalti además de mostrar la roja directa al portugués. «Vini» no falló desde los once metros, silenciando el estadio y dejando al City con diez hombres y una herida mortal.
De la lesión de Courtois al regreso de Mbappé
La nota amarga para el madridismo fue la retirada de Thibaut Courtois al descanso por lesión. El belga, que había sido «la madre del cordero» deteniendo dos balones imposibles a Haaland, dejó su lugar a un Lunin que volvió a cumplir con creces bajo los palos.
Aunque Haaland logró empatar antes del entretiempo tras una diablura de Doku, el Real Madrid se sintió comodísimo corriendo al espacio durante toda la segunda mitad. El partido se convirtió en un intercambio de golpes donde el VAR anuló hasta cuatro goles por fuera de juego y donde se produjo la noticia más esperada: el regreso de Kylian Mbappé tras nueve partidos de ausencia. El francés rozó el gol y se llevó una amarilla en un tramo final donde el Madrid gestionó sus esfuerzos pensando ya en el futuro.
Sentencia en el descuento
Cuando el City ya bajaba los brazos, Vinicius puso la guinda en el 92′ para firmar su doblete y confirmar que es la auténtica pesadilla de Guardiola. El Madrid se cita ahora con el Bayern de Múnich en unos cuartos de final que prometen ser, una vez más, puro Hollywood.

















