Lo que debía ser el fin de una larga espera se convirtió en una nueva decepción para una joven ceutí de 27 años. Tras aguardar desde agosto del año pasado para ser atendida por un especialista en el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), la paciente se encontró al llegar al centro con que su cita había sido anulada debido a la huelga de facultativos. Según recoge El Faro de Ceuta, la afectada no recibió ningún aviso previo de la cancelación y ahora ha sido derivada a julio de 2026.
Un cuadro clínico preocupante
La joven padece una afección pulmonar aún sin diagnosticar que le provoca ataques de tos continuos, especialmente al recostarse, llegando en ocasiones a expulsar sangre. Su pareja, Yunes Abdellah, relata la impotencia que sienten ante el empeoramiento de su salud: «Lo pasa muy mal… a veces se va a dormir al salón porque no para».
A pesar de la gravedad de los síntomas, que persisten desde hace un año, la sanidad pública no ha podido ofrecerle una solución inmediata. El médico de cabecera solicitó la interconsulta con Neumología hace siete meses, pero el conflicto laboral en el sector sanitario ha vuelto a bloquear su acceso al especialista.
El dilema de la sanidad privada
Ante la falta de respuestas, la pareja llegó a recurrir a la medicina privada, donde un profesional sugirió que los síntomas podrían deberse a una alergia. Sin embargo, el coste de mantener este tratamiento —cercano a los 200 euros mensuales— resulta inasumible para la economía familiar. «Nos hemos planteado volver, pero no nos lo podemos permitir», lamenta Abdellah.
Servicios afectados por las movilizaciones
El caso de esta joven no es aislado. Las protestas en el HUCE están provocando cancelaciones masivas en diversas áreas. Según la información detallada por El Faro de Ceuta, además de Neumología, se están viendo afectados servicios de:
- Oftalmología y Otorrinolaringología.
- Traumatología y Neurología.
- Medicina Interna e intervenciones quirúrgicas programadas.
Mientras las urgencias y los casos oncológicos se siguen atendiendo con normalidad, historias como la de esta vecina de Ceuta ponen rostro a las consecuencias de un conflicto que sigue sin resolverse, alargando las listas de espera hasta límites críticos.



















