El ministro de Transportes admite que no se han podido implementar lanzaderas ferroviarias por la carencia de material de rodadura desplazable y el bloqueo de unidades S-130 en los talleres de mantenimiento
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha defendido este miércoles en el Congreso de los Diputados la gestión del Gobierno ante el corte parcial de la línea de Alta Velocidad entre Madrid y Málaga. Durante una interpelación parlamentaria, Puente ha tildado de «absurda, infantil y falsa» la controversia generada por la Junta de Andalucía, atribuyendo las críticas a un ejercicio de «electoralismo barato» ante la proximidad de los comicios autonómicos del 17 de mayo. No obstante, el titular de Transportes ha reconocido que, pese a buscarse alternativas ferroviarias para evitar los transbordos en autobús, estas no han sido posibles debido a la falta de trenes disponibles.
La interrupción del servicio, motivada por la caída de un muro de contención en Álora el pasado 4 de febrero, ha obligado a Renfe a establecer un Plan Alternativo de Transporte que combina el tren con el trayecto por carretera entre Antequera y la capital malagueña. El diputado del Partido Popular, Elías Bendodo, ha reprochado al ministro su gestión de la crisis y ha denunciado un «caos ferroviario» que, a su juicio, perjudica gravemente a los ciudadanos y la economía de la Costa del Sol ante la inminente Semana Santa.
La carencia de material rodante
Puente ha explicado que el departamento que dirige y Renfe estudiaron la posibilidad de emplear trenes Talgo —modelo S-130—, capaces de circular tanto por vía de Alta Velocidad como por ancho convencional. Sin embargo, esta solución técnica se descartó por dos motivos fundamentales. En primer lugar, porque varias unidades necesarias para el servicio se encontraban «retenidas» por el propio corte de la vía, impidiendo su llegada o salida de los talleres de mantenimiento de Málaga.
En segundo lugar, el ministro ha subrayado la tensión que sufre el parque ferroviario español: «Si hay algo que no sobra es el material de rozadura desplazable», ha afirmado, calificando estos trenes como la «joya de la corona» por su alta demanda en otras regiones como Galicia, Asturias, Extremadura o Cantabria. Según el ministro, Renfe no ha tomado decisiones por capricho, sino por la imposibilidad física de disponer de material suficiente para cubrir el servicio sin afectar a otros territorios.
Impacto económico y reapertura de vías
Respecto a los plazos para la reconstrucción total del muro y el talud, Adif no ha facilitado una fecha concreta para la normalización del tráfico, lo que mantiene suspendida la actividad de operadoras privadas como Ouigo e Iryo. Puente ha enfatizado que la gestora de infraestructuras es la primera interesada en la resolución del conflicto, dado que «cada día que pasa es un día de pérdidas para Adif» por la caída en el cobro de cánones.
Por su parte, el Partido Popular ha instado al Ejecutivo a adoptar medidas extraordinarias, como la creación de un puente aéreo provisional a precio tasado o la bonificación de los peajes en la Costa del Sol y Las Pedrizas. Bendodo ha criticado la «falta de planificación» y ha acusado al Gobierno de mantener una actitud diferente a la que mostraría ante problemas similares en otras comunidades autónomas.
Pese a la falta de una fecha de reapertura total, el Ministerio ha confirmado que este miércoles se ha logrado abrir una de las vías, lo que permitirá el movimiento de trenes hacia los centros de mantenimiento, mientras Renfe refuerza con 51.000 plazas adicionales su oferta para el periodo vacacional, manteniendo el sistema de transbordos actual.




















